Un amigo menos. Zaratustra Vázquez muerto
hoy, a sus 39 años. Poeta y miembro del colectivo Sonido Changorama.
Fue encontrado
en su departamento axfixiado con gas.
Que nos lleve el gas, Zaratustra.

Uno de mis poetas favoritos.

d.
Oooops: autoría en construcción.

d.

"Quien esté libre de pecado que lance la primera beca..."
Rodrigo Flores Sánchez

Percibo, en ocasiones, una separación infinita que me provoca un sufrimiento terrible. ¿Pero puede alguien contradecirse de la forma que lo hago yo, hoy? ¿Puede un escritor dejar de ser su propio personaje? Pues escribí con rabia, con dolor, escribí gritando. Y escribir así no vale para ser honestos. Me he sentido yo misma tan hipócrita tantas veces. Detesto cuando veo surgir de mí un acto hipócrita para que me quieran. Y juzgar a partir de ese odio no vale para ser honestos. Y culpar desde la impotencia no funciona para los niveles de exigencias que a veces pregono. Yo lo grito y los culpo y yo misma me siento acorralada y sin alternativa tantas veces. Quiero el corredor de fondo pero no es porque sea diferente a los que están corriendo. Es un anhelo. Un anhelo que no justifica que intente separarme de lo mismo que critico. De hecho ¿puede alguien en estos tiempos separarse de la responsabilidad de que exista la guerra? Pido disculpas, porque tengo amigos completamente honestos recibiendo dinero del Estado y luchando por una alternativa, y los ofendí con un impulso. Pido disculpas porque la violencia no vale para ser honestos en ningún contexto y yo escribí violentamente exigiendo honestidad. Ninguno de mis amigos (que reciben dinero del Estado o no) merece venir a esta página y sentir un golpe sólo porque yo tengo ganas de expresar una herida.

d.
así como lo oyen
d.


Los amigos que me quedan, cantan aaaasíiiii
"yo estoy cantando esta canción que alguna vez fue hambre"
¿bailamos?

Ah, el fulgor del escritor español José Ángel Valente. Nunca lo había oído pensar. Cito mis frases preferidas de esta entrevista, y las transporto a la realidad actual para el deleite de los que corren juntos: 

"una gran mayoría de ellos (los poetas) están pendientes de los resortes del poder, porque todos esperan que los recompensen, porque todos esperan que los hagan académicos y uno no es poeta para que lo hagan académico ¿usted sabe lo que dijo Juan Ramón Jiménez de eso: meter a un poeta a la academia es como meter a un árbol al ministerio de agricultura".

"el poeta no tiene identidad, porque mientras su yo y sus supuestos sentimientos ocupen su yo, él no da paso al universo",

"en la generación todos están alineados en la línea de salida, como los corredores, esperando el pistoletazo, agachados, entonces cuando suena el pistoletazo empieza la carrera... unos se van quedando atrás... a mí lo que me interesa es la carrera solitaria, del corredor de fondo: correr solo, en el momento que uno se despega, el grupo se queda ahí para sostén de mediocres, porque cuando usted no tiene dónde apoyarse pues lo sostienen, pero esa no es la aventura que a mí me interesa".

d.














Así que ¡Feliz Navidad! 
(a este cielito de Molhem Barakat, póngale la música que quieran)

d.


Del saloncito llegaban los ecos de la partida de bridge. La seca y huesuda funcionaria interrumpía el juego con acres observaciones sobre la incongruencia de entregarse a tales pasatiempos, cuando quizá en ese mismo instante, algún enfermo incurable estaría en trance de agonía, en medio de horribles padecimientos y así por el estilo...

Witold Gombrowicz
Los Hechizados

nacimos sin saber hablar pero vamos a morir diciendo
                                                   4,.ANARCHY




                                   Anarchy is refresented in the figure of a
                                   woman whose entire posture, body, eyes
                                   mouth announce fury. Her eyes are blind-
                                   folded, her eyelids tremble. Her hands are
                                   wet, her tufted hair tousled and her cloth-
                                   ing torn. She tramples over the book of
                                   the law and a bundle of sticks. She bran-
                                   dishes a knife and in the other hand a lit
                                   torch. On the ground at her sides lie a
                                   cracked acepter, a broken yoke, a prayer
                                   rug, a pearl necklace, a silk scarf and foam.
                                   Around her there is clotted blood, motor
                                   parts, nails, screws and puddles of urine.

                            Or again in the figure of a serpent that vomits and
                                                              slobbers


De Tarnac, a preparation act,  de Jean-Marie Gleize
trad. de Joshua Clover y Bonnie Roy
Chicago, Kenning Editions, 2014.




"Demasiado pequeñez en nuestro natural egoísmo".- Bendito Uruguay
Como ya no tengo nada que ver con este mundo escribiré de mis amores. Es que me enamoré por primera vez en mi vida este año, en esta ciudad, no recuerdo si el 10 o el 16 de noviembre. Seis meses el amor me estuvo buscando sin ninguna duda. Llegó directo a mí, seis meses antes, para decirme hola, puedo ser tu amigo, dame tu teléfono, esas formas donde sólo el amor sucede aquí, en Los Angeles. Confieso que la primera vez que se acercó tuve miedo: casi dos metros de estatura, pero cuando vi su carita, sus ojos amarillos, su carita como si fuera un sol. No contesté ninguna llamada durante seis meses. No respondí ningún mensaje, hasta que un día no sé por qué, en noviembre -¡ah, ahora recuerdo, fue un once de noviembre!- le respondí. Era de noche, yo estaba esperando el camión en Broadway después de haber entrado a un bar con fachada de tienda de mariscos que vende las cubetas de cerveza a 16 dólares, y de haber ido a un restaurant hipster para intentar comer una hamburguesa. Respondí un mensaje, me mandó una foto, le mandé una foto y al día siguiente estábamos en casa como si nos conociéramos de toda la vida. "Te amo" me dijo "¿Te drogas?" le pregunté. "Te amo" le dije.

d.
Pedro Meyer. Convento.

También a eso debo perderle el miedo: a ver. Veo. Un túnel del luz y veo todo abierto y germinando en todos su significados. Todos. Un organismo terrorífico. Recuerdo un sueño en medio de la fiebre. Lo que literalmente es estar en el mundo, en el mundo entero. Que el mundo esté dentro de uno y ver que uno es de una extensión y estructura infinitas. Ver. Cómo las cosas se suceden y uno importa como importa una clave o un código para que todo tome forma. Ver que veo quién eres: esa fuente de todo lo apacible como si yo no fuera un cuerpo. No soy un cuerpo y tengo lugares muy distantes donde las cosas se suceden sin detenerse. Los días que caminamos cubriéndonos la cara, los días que entramos al zócalo corriendo. En el centro la multitud entraba a defenderse. Y yo o quien yo era en el estrado para los fotógrafos, disparando la cámara Minolta. Las cosas del desierto. Todo está aquí. la primera fotografía con nuestras manos levantadas. la trayectoria entre los hombres que me contaban de sus tierras, de los caciques y los asesinatos: todo está aquí. Y yo que creía que vivía en una ciudad sin antes haber conocido el infierno. Y yo que dije que todo se trataba de una farsa y aquí estoy: viendo la farsa, temiéndole a la farsa, viviendo la farsa con la esperanza de que en algún momento, esto que se sucede deje sus sobresaltos. Y lo veo. Está aquí mismo y me cansa llegar para acercarme. Tú tenías nueve años cuando yo estaba recibiendo el año nuevo en la brillante Ciudad de México. Cuando el año comenzó con aparatos explosivos. No había manera de llegar a la selva. Ahora oigo las pisadas en la vegetación desde el carro donde religiosamente tengo miedo y te escribo. No había manera de llegar a la selva. Te veía por televisión: dieciocho años de edad y todavía me da miedo ver que no existe la línea, que no hay otro lado, que estoy aquí, en el desierto y en la selva. Muchas muertes más tarde y todavía me da miedo ver cómo baja la sangre desde la montaña. Y le tengo terror a la mentira.

Tiempo de aniversarios. Este texto lo escribí en el 2011 para el MOMA de San Francisco, como acompañamiento de una colección de fotografías de Pedro Meyer.

mejor McLaren :)

¿vamos?

y qué bonito despertar así
Dolores Dorantes. Chinatown, LA. Foto: Rob Ray


No es que cada día viva yo más inconforme con el mundo, tal vez me sucede lo contrario. Cada día puedo sentirme llanamente parte de este planeta, aunque no esté de acuerdo en la manera en que creemos que "las cosas" van hacia alguna parte (¿?). Me explico: creo que puedo ser parte del mundo sin preocupaciones innecesarias o dramas provocados por cumplir con exigencias "sociales" y esas cosas. No es desde la inconformidad desde donde me expreso, es desde una observación constante de lo que me mueve a hacer las cosas, sobre todo, cuando me cuelgo el título de artista. Lo reflexiono y lo reflexiono. ¿Desde dónde nos expresamos? ¿Cómo nos expresamos? ¿Cómo difundimos nuestro trabajo? ¿Qué pensamos acerca de la estructura que hay que escalar para obtener reconocimiento? ¿Es nuestro objetivo obtener reconocimiento? y así. Y es que vivimos tiempos (hemos saltado a tiempos) donde la inmediatez nos gana. Creo que cada día es más y más común que los artistas sean parte del mecanismo generado por la mercadotécnia en los medios de comunicación. Así que, tal y como anuncian el cubito que, disuelto en agua, produce nuestro caldo de pollo, se promueve a los artistas: un producto. Y ya es tan normal, por ejemplo, que a un escritor le exijan una "fotografía de autor" de determinadas dimensiones y características para promover su trabajo, "Fotografía de autor" le llaman. Pero es que son asuntos en los que las editoriales (los promotores, los que luchan -y luchan en serio- por sostener las editoriales independientes como alternativa para los lectores y una plataforma para los artistas) se integran tan automáticamente que jamás imaginan que a un artista no le interesa tener su cara en las páginas de internet; no pueden creer que un escritor no quiera su fotografía junto a la portada de su libro en todos los lugares donde se promociona. No pueden creer que un artista no tenga como objetivo ser "famoso" (como el caldo de pollo). ¿Por qué un autor querría poner su cara en la promoción de su obra? ¿Los autores quieren que se asocie su cara con su libro? ¿De qué se tratan esas estrategias? ¿Qué significa la foto de autor? ¿Que el autor es respetable, sano? ¿Que sonríe adecuadamente? ¿Que alguien puede reconocerlo en la calle? Los mecanismos generan formatos a los que nos integramos automáticamente. Foto, texto, reseña, sonrisa, edad, signo zodiacal. Y comenzamos a pensar que la promoción del arte y de la cultura es eso, lo mismo que promocionar el caldo, con la foto de la señora en mandil sosteniendo la cuchara con cara de guuuusto. Y terminamos creyéndolo. El arte no es solamente un producto, no funciona promocionarlo como un producto. Los artistas, los "autores" no somos modelos de nada. Tan no funciona, que ya sabemos quiénes son los best sellers: muertos, o vivos engreídos con cara de máscara que se las dan de santos o de salva vidas, o de periodistas en riesgo pero, el arte no está en ninguno de ellos. Está sí, el arte de la mercadotécnia. Se hacen programas para promover la lectura que también son sólo una fachada, de antemano son creados para no funcionar, intentan promocionar libros como si fueran medicamentos contra la ignorancia; de entrada el lector tiene que asumir su ignorancia (un asunto de magnitudes existenciales) y después tomar un libro de los miles que le proponen como remedio (como Emulsión de Scott): le sabrá amargo, quizá termine de leerlo, pero no querrá jamás volver a tomar la medicina. Porque la literatura y el arte no son un jarabe, ni un chicle, ni una crema depiladora: son algo más. Si el objetivo es promover el arte, realmente, subirse a los mecanismos mediáticos y a las estructuras creadas para la promoción es inútil. Tendríamos que subirnos a esas estructuras sí, pero no a cumplir requisitos, sino a transformarlas para que funcionen como verdaderas plataformas desde donde el arte se exprese. Pero también tendríamos que bajarnos de esas estructuras, lo que se promociona es el pensamiento; y el pensamiento se necesita fuera de esas redes, allá donde no hay tiempo para desvelarse leyendo la computadora; se necesitan vuelcos. La mercadotécnia en sí sólo funciona para inflar arrogancias, crear "personalidades" dentro de un teatro decadente, alimentar egos y, sobre todo, tomarnos muuuuchas fotos y aplaudirnos unos a los otros y tal vez sí, es verdad, divertiiiirrrnos enormemente frente a los reflectores jugando a ser lo que no somos, dormidos en nuestros laureles.

pd. y sí, sí, ya sé quiénes van a reírse -nerviocitos- de este post y luego también van a llamarlo "poesía".

d.



Esos viejos tiempos que continúan, como se darán cuenta, es Brushy One String.

Danzón dedicado a:

Mujeres, mujeres que necesitan ser leídas... mujeres de Syria.

d.
Y, una pieza del libro de ensayos de Gastón Colmenaresde que apareció en el SFMOMA, hagan click!:


d.

Y hablando de estadísticas, aquí una muy interesante sobre pruebas nucleares, creada por el artista Isao Hashimoto. Sencillamente impresionante. 

d.



Últimamente he escuchado sobre feminismo y la femineidad hasta el cansancio, sin que una gota de lo que se "defiende" sea sensato. Mi pregunta sería ¿Qué es lo que no comprendemos? En un mundo donde las mujeres siguen siendo una mercancía. En un mundo donde las mujeres seguimos siendo utilizadas incluso para exterminar a otras mujeres. En un mundo donde una niña brillante y santa aparece en todos los canales de televisión hablando de los regímenes de medio oriente para justificar las invasiones y los desplazamientos de ciudades enteras y y todo el mundo exclama aplaudiendo a Oprah: "awww". Entonces alguien me dice que las mujeres no somos leídas lo suficiente, que no somos premiadas lo suficiente, que no somos invitadas a los encuentros lo suficiente. ¡¿Qué?! ¿Pero por qué una mujer querría a toda costa ser parte del festín de los misóginos?: Una estructura jerárquica donde al arte se le otorga poder político. "Encuentros" para que los "jóvenes" se quiten el sombrero ante los viejos. O queden -literalmente- apantallados por una vanguardia viejísima a base de performances y monitores ideados para ganar ¿qué? ah sí: poder dentro de los sistemas institucionales. ¿Por qué una mujer sensata concursaría en los premios que dan los machos despiadados? ¿Por qué una mujer escritora y con ganas de "cambiar" el mundo busca a toda costa el "reconocimiento" de aquellos a los que quisiera cambiar? Son las paradojas de los luchadores, de los defensores, de los que se asignan una causa. ¿Por qué una pensadora, una artista, esa maravillosa fuente de toda creación aparece públicamente con un ¡Dénme un espacio!? Nos perdemos. Mientras millones de niñas son secuestradas, utilizadas para echar a andar las guerras, para cruzar droga en las fronteras, para aterrorizar como soldados; mientras millones son desaparecidas, utilizadas y después asesinadas como si se tratara de animales. Mientras los gobiernos las usan para mostrar la inocencia que justifica asesinatos; mientras los medios de comunicación las explotan y otros tantos millones de mujeres se someten a cirugías, a dietas, a tratamiento, para conservar sus trabajos. Se inyectan los labios. Y otros millones más viven en la infelicidad absoluta porque jamás llegarán a los estándares de belleza que la sociedad les exige. Mientras otros miles de adolescentes y mujeres viven en las cárceles pagando por los crímenes que otros cometieron, despojadas incluso de su identidad. Una artista habla donde la institución la colocó y dice: nadie nos lee. ¿Qué clase de defensa egocéntrica es esa? Se trata de percepciones. ¿Hasta cuando vamos a luchar por pertenecer a una estructura creada para beneficiar a los hombres por encima de las mujeres -una estructura que va mucho más allá del mundillo del arte- en lugar de crear nuestra propia estructura? No sé, pero para mí que el clasismo mezclado con el activismo no da más que resultados inmediatos: la apariencia. Es como pintar las casas del pueblo antes de la visita del presidente o algo así. No digo que sea una actitud mal intencionada pero, aprovechando que ahora aparecen el feminismo y el activismo sobre la mesa, me dio por reflexionar: ¿tomo una lana institucional, que me entregan los machos que discriminan a las mujeres, pero las defiendo? ¿O sólo ellos no son machistas? Yo haría la misma pregunta que una vez hizo mi Guru (alabado sea) ¿Quieres la diferencia o quieres el reconocimiento por hacer la diferencia? Congruencia, compañeras.

d.


1989: Las discusiones de toda la vida (entre escritores) pueden verse en este video, que compartió mi amigo Inti García en facebook; estos son los escritores de Chihuahua. Ahí, los más destacados: los hermanos Chávez (Migue Angel y Jorge Humberto) Premio Nacional de Periodismo el primero, y Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, el segundo. Joaquín Cossío, reconocido actor que, entre otras caracterizaciones fue el villano de una de las películas de James Bond. Willivaldo Delgadillo, activista y escritor de la Jornada y Jesús Gardea, Premio Xavier Villaurrutia. Qué chulada. Ideal para el libro que estoy escribiendo. (Gardea aparace en el minuto 21). Mmmmmh hmmmm.
pd. sí, yo sé que los Chihuahuenses continúan preguntándose "¿Por qué los más destacados son de Ciudad Juárez?"
Tengo 2 respuestas, una aplica para Jesús Gardea: el talento. La otra, ya ustedes la saben.

d. 

Me preocupé por no publicar desesperadamente cada libro que creí terminado. Hace quince años apareció mi primer libro que cuidé, y cuidé desde que comencé a escribirlo, veinte años atrás. Aún así a veces pienso que me equivoqué y que me sigo equivocando. Que tal vez debí esperar estos veinte años, y dejar pasar los seis libros que publiqué igual que los otros tantos que decidí echar a la basura. Porque mi perspectiva sobre el lenguaje y los géneros ha cambiado gradual, pero también radicalmente desde que construí ese libro donde los poemas parecen cubos con un círculo musical por dentro (poemas para niños) hasta ahora. Tal vez debí continuar esperando y trabajar todos estos años en algún trabajo escrito en prosa. No sé. No sé realmente de qué pudieron haber servido esos seis libros pero, bueno, ya no está en mis manos ni en mi cabeza valorar esas cosas. Lo que sí veo, en cada uno de mis intentos por lograr algo dentro de la literatura es que, precisamente ese esfuerzo ha desaparecido. No quiero nada, No me interesa construir nada. Labrar nada, equilibrar nada. Ya no veo la palabra como un material para mis esculturas. Ya no veo al lenguaje únicamente contenido por la palabra. El lenguaje puede manifestarse a través de la palabra y de muchas otras formas. La palabra ha sido para mí, hasta ahora, la única forma. Pero desde hace mucho tiempo soy consciente de que la forma ya no es suficiente para mí. Entonces comencé a mezclar géneros (no se preocupen, no publicaré nada), a escribir en prosa. A sostener arduamente que lo que estaba haciendo ya no era poesía; comencé a fin de cuentas a escribir otro libro, un libro que no me es suficiente, donde no construyo nada. Donde únicamente escribo lo que debo escribir, así, directamente, sin darle vueltas al asunto pero esta no es una idea que estoy compartiendo, porque no tiene forma, y no ha dejado de "hacerse" sólo a través de la palabra, No me interesa mezclar las "disciplinas". He criticado tanto este arribismo multidisciplinario que a fin de cuentas entiende el arte como entiende la venta de unos chicles: marketing. Pero es que el libro no me parece suficiente. Una impresión no me parece suficiente. El libro en sí con sus miles de copias es un objeto tan-tan aburrido. No sé. Perdón, no sé qué estoy haciendo.

d.

Hey, sugar... 

d.


video

Pues sí, Jodorowsky.

d.


¡Hola, mundo!

d

De acuerdo a la fundación que lleva su nombre, en California,  éste es Monte Melkonian en el verano de 1979 (la última vez que visitó los Estados Unidos para su cumpleaños) pidiendo aventón en algún lugar entre San Francisco y Los Ángeles. Su letrero dice: "Anywhere but here". Para ese entonces Monte llevaba quizá más de un año trabajando con la resistencia armada a favor de Armenia. Poco después de su visita a California, el "Anywhere" de Monte fue Beirut, donde comenzó a operar clandestinamente con el Movimiento Nacional Libanés, a raíz de la masacre perpetrada por miembros de la derecha, contra el pueblo armenio, en septiembre. 
En mayo de 1980 se unió a ASALA (Armenian Secret Army), un grupo militante armenio que, entre otras cosas atacó a varios diplomáticos turcos en Europa (hay quien los llama terroristas, hay quien los llama Ejercito de Liberación: concretaron unos cuantos asesinatos aislados -a diplomáticos turcos, claro está- y un atentado que causó 17 muertes, en otra sede diplomática). Durante la invasión israelí en 1981 sirvió en los frentes de artillería en el Sur del Líbano, donde dio varios golpes certeros. En 1982, peleó en el frente para defender Beirut de la masiva invasión israelí que causó 17 mil muertes de civiles. En 1985 Monte Melkonian fue arrestado en Francia, por entrar ilegalmente al país, portar pasaporte falso, arma de fuego y materiales explosivos. Sin duda, las penas para quienes pudieran considerarse terroristas en los ochenta, eran mucho menos duras que en la actualidad. Aunque Monte estuvo un tiempo en confinamiento solitario, duró sólo 3 años y medio en prisión; años que aprovechó para manifestarse a través de huelgas de hambre pidiendo la liberación de los presos políticos y organizando rebeliones carcelarias a nivel nacional. Monte fue afortunado, sin duda, porque las leyes no eran tan duras (actualmente, pareciera que hay una ley mundial que exhibe por todos los medios a quienes quiebran las leyes que él quebró, como si se tratara de verdaderos demonios, para después ser confinados en espera eterna de un juicio que nunca se concreta, en paraderos mayormente desconocidos). A principios de 1989 fue liberado y pasó un año entero entre Yemen, Europa del Este y Yugoslavia, huyendo -al parecer- de los agentes secretos turcos que lo buscaban para eliminarlo. Aún así tuvo tiempo para enamorarse y comprometerse sentimentalmente con su novia Seta. Quizá fue a finales de 1990 que regresó a territorio armenio. Territorio que defendió mientras estuvo bajo el ataque de las fuerzas Azeri (En las montañas al norte de Karashinar, Shahumyan y Karabag, principalmente). En 1992 ya era uno de los seis comandantes regionales del frente que defendía el territorio armenio. En 1993 comenzaron a llamarlo "Avo" y contaba con un ejército de 4 mil hombres que expulsaron a las fuerzas Azeri del territorio armenio. Avo usaba la clave "0-0" para identificarse en la frecuencia de radio con sus compañeros de lucha porque: "soy menos que cero" afirmaba. El 12 de junio de 1993, Avo fue derribado por enemigos azeris, con un cañón de 73 mm, lanzado desde un tanque ligero BMP en el campo de batalla en la villa Melzur, de Azerbaijan, dicen sus seres queridos; muerto en circunstancias poco claras, afirman otros; o traicionado por uno de sus compañeros y asesinado de forma cobarde por alguien cuyo nombre no recuerdo ahorita. Después de su muerte fue condecorado por el presidente de La República Armenia como Héroe Nacional. Todo lo que les cuento -y más- lo encuentran en "la web" por supuesto pero... esa foto... ay, querido California... esa foto...

pd. como ustedes saben, Monte nació en el Valle de San Joaquín (San Joaquins Valley), California. Cerca de Fresno. Era armenio-americano por tercera generación. Estudió arqueología e historia de Asia en la Universidad de Berkeley, y terminó sus estudios de postgrado en Japón. ¿Ven cómo Estados Unidos sí tiene sus héroes?
pd.1 y yo, en el 93, escribiendo crónicas de la vida nocturna, mecachis, la nota era Avo.
d.



d.



¿Sabes qué? Sí, si soy muy romántica, pero esa es sólo la ilusión que construyo para justificar la pesadilla que me encanta vivir ¿y tú?

You know what? Yes, I am very romantic, but that's just the illusion I build to justify the nightmare that I love to live. How about you?


d
He estado triste la última semana. Debo admitir. No es la vida, sino los aniversarios. Todavía recuerdo cuando fui representando a Demac a una feria del libro en Guadalajara. Ustedes saben que detesto la Feria del Libro de Guadalajara. En aquella ocasión sólo vi a dos amigos: Laura Solórzano y Jorge Esquinca. Los dos, fuera de la feria. No saben cuánto me alegro de no haber estado de humor para ver a los demás. ¿alguna vez he estado de humor para asistir a una lectura tras otra? (¡mi Dios, por muy amigos que sean, folks, no way. Mi divertimento nunca ha sido el espectáculo de la literatura). Y de haber decidido ir del stand al hotel, del hotel al stand (donde por cierto, no estuve mucho tiempo). Nunca supe cuál fue el fin de Demac para invitarme a esa feria.  El día que regresé a mi casa por la noche, después de cinco días en Guadalajara, encontré a una de mis mascotas agonizando. Macu murió esa noche. Pero tampoco es Macu lo que me pone triste. Ni mi casa. Ni siquiera Ciudad Juárez. Tal vez estoy triste por costumbre. O porque estoy enamorada. Pero no, cuando uno está enamorado no debe estar triste ¿verdad? Ah, ya sé por qué estoy triste. Porque estoy cortando con todos esos apegos, porque los estoy viendo. ¡sí! porque hice una vida de algo que no importa absolutamente nada. Y prefiero la adrenalina dentro de un país que se derrumba, a el sabor a tierra profunda de los vegetales orgánicos.¡La pólvora, la pólvora, compañeros, ésa sí que tiene su encanto!. Prefiero sobrevivir. Aún así, si me pongo dramática sobrevivo. Con una suerte increíble. Con una ubicación hermosa en una de las ciudades más grandes del mundo (ustedes saben cuánto importa la ubicación cuando se carece de helicópteros o avionetas como transporte). Pero quizá también estoy triste porque veo tanta ilusión, en tantos lugares. Y no entiendo, por qué el San Francisco MOMA es la segunda vez que me pide un ensayo para formar parte de una de sus exhibiciones. O, por qué otra persona, en otra universidad, paga mi avión para que yo ponga mi cara y lea mis cosas. Qué importancia tienen las cosas ¿por qué se la damos? ¿de dónde viene la importancia que damos al trabajo de los demás? ¿cómo lo medimos? Y allá (muy cerca, o tal vez, muy lejos de mí) alguien cree que tiene poder porque tiene dinero. Porque heredó el dinero que alguien más robó. Y cree que con ese poder me detiene, o avienta un hilo y yo voy a alguna parte. Y mueve otro hilo y me muevo hacia otro extremo pero ¿por qué le importo? ¿por qué alguien que cree que tiene poder decide que le importo, que lo insulto, y que es en sus manos donde se hace justicia para personas como yo? ¿Por qué alguien que tiene el dinero que heredó de un asalto cree que es poderoso? No entiendo. No entiendo nada. A mí, a veces, me parece que el poder está en otra parte. El poder de caminar en medio del infierno, por ejemplo, donde ni los afectos ni las alabanzas se compran o se venden; el poder de traspasar algunas barreras sin ser detectado. Los túneles. El poder de saber que nada es permanente, ni siquiera una herencia millonaria, ni siquiera el millonario más millonario del mundo es permanente ¿Ya lograron comprar la eternidad? ese sería un buen negocio, supongo que, tal vez, en lugar de pensar en mí andan en eso. Qué tonta soy. Pero, hablando de cosas intrascendentes, como mi suerte tal vez, aquí subo un video del año pasado, en Holanda, junto a una escritora canadiense y a un escritor indú. ¿Qué construye el criterio para que esto suceda? Por favor, que alguien construya el criterio para irme a vivir a Italia y me regalen, para vestir allá (en calidad de bata) una maleta repleta de kimonos (mis deseos son muy simples ¿no?) una herencia podría comprarlos más de un millón de veces.

d.



"Danos una botella y acabaremos con tu mundo. Préndenos y el fuego correrá como plaga. Llegamos hasta tu oficina. Hasta tu máquina. Llegamos hasta tu silla de maestro. Hasta ese mundo que ya no es el mundo. Donde nada se toca y nos besamos. Unimos nuestros labios de niñas mojadas con algún combustible. Danos un bosque. Danos la presidencia."



d.


Aquí, celebrando tres años que, aunque no ha sido lo mismo que aquel añorado "rush" no han sido, para nada, aburridos.

d.


Hace tiempo que se me dificulta concluir un solo texto. Una sola estrofa. Fue desde que comencé a pensar que no soy únicamente una escritora. No me preocupa en absoluto no tener esa certeza que antes tuve, esa sensación de que un libro estaba concluido. Ni tener tampoco la certeza de que un libro comenzó: un título. Mis libros comenzaban así, con un título. Ahora no sé cuando comienzan ni cuando terminan. Tampoco eso me preocupa. Ocupa mi pensamiento una reflexión. ¿Todo esto para ser escritora? ¿Toda esta forma de experimentar la vida es sólo para ser escritora? Incluso antes de aprender a leer (como tantos otros escritores cuentan hasta el cansancio) yo ya leía. Me sentaba frente a las palabras y lo inventaba todo. Todo. ¿Tendría tres años, cuatro años? Tampoco importa qué tan impactante pueda ser para alguien que averigua estas cosas íntimas de su escritora favorita (soy la escritora favorita de alguien, como todos nosotros). No creo que el universo esté esperando mis libros, y por lo tanto, tampoco creo que deba darme prisa en absolutamente nada (o en absolutamente algo, como quieran). Dejar de ser escritora es lo que menos me preocupa. Me preocupa que, a todo lo que escribo, le llamen poesía. Que todo lo que hago lo haga la "poeta". Que cualquier decisión la tome la "escritora". Creo que puedo ser muchas otras cosas. Creo que puedo ser todo, no simplemente alguien que tiene una vocación que la dispara por la vida como si se tratara de una flecha: hasta el fin, hasta insertarse en su destino ¿Qué es eso? Por ejemplo ¿Por qué alguien piensa que Estilo, es un libro de poesía? ¿Sólo porque lo escribí yo? No me lo explico. Si lo hubiera escrito Bellatin dirían que es una novela (ja). Yo estoy segura que mi último libro de poesía fue "Intervenir" un libro que escribí en coautoría con mi amigo Rodrigo Flores Sánchez. Tampoco es que quiera "ser" otra cosa. Tal vez lo que me gustaría es no ser. Poder sólo tomar lo que necesito de la vida, lo que disfruto hacer, sea la cosa que sea: caminar, rezar, a veces -y sobre todos a las 2 de la mañana- correr, respirar el aire frío, ustedes saben, vivir la vida. Me gusta narrar. Me gusta escribir prosa. Creo que escribo prosa ¿qué es esto? ¿un poema? ¿Y si soy el fuego en lugar de escribir el fuego? dejaría de ser yo ¿cierto? Así que dejen de gastarse, que no vine a pasar por todo esto en la vida sólo para ser escritora. Sino para dejar de ser, créame; dejar de ser cualquier cosa que pudiera nombrarse. 

d.


Hace algunas semanas mi Guru, literalmente me recomendó "Get a boyfriend, girl". Debo aclarar que llevo años estudiando con mi Guru. Que el camino budista es uno que considero indispensable en mi vida. Así que, desde hace tiempo procuro estar donde sea que mi Guru imparte un seminario. Cuando mi Guru me dijo "Get a boyfriend" yo estaba muy contenta por compartir la cena con él y porque él tenía tiempo para todos nosotros esa noche (y también porque Ajay y Vidia se casarían pronto, en una ceremonia indú). Entonces sentí que era una diligencia sencilla: sólo necesito un novio. Así que decidí tener un novio aunque, analizando ahora la palabra "boyfriend" nunca será lo mismo que la palabra "novio". La palabra "novio" en español representa una serie de prejuicios y limitaciones relacionadas a las imposiciones católicas. Así que decidí encontrar lo que podría llamarse "boyfriend". Al día siguiente estaba cenando con un chico genial, relacionado con la misma tradición budista que yo, con un alma poderosa e increíble, con un sarcástico sentido del humor y la disponibilidad absoluta para un romance. Así que pensé que todo fluía perfectamente. Debo aclarar también que, desde hace algunos años, mis relaciones románticas involucraban a perfectos conocidos, amigos de muchos años, conocidos de "siempre". Este realmente era un caso excepcional. Cuatro días después de conocernos, por azares del destino, decidí(mos) visitarlo en su casa en lugar de quedarme en un hotel (no estaba en Los Angeles, y mi vuelo de regreso se había retrasado un día entero). Así que llegué a su casa. La casa de un chico soltero, a quien le gustan las artes marciales. Con persianas de tela negra y bambú en cada ventana. Sus diplomas de cinta negra en varias disciplinas exhibiéndose en la sala. Un superprocesador para hacer jugos con los vegetales listos. Recorrí su casa de principio a fin para darme cuenta que no había ni una sola ventana, y ni una sola puerta abiertas. Comencé a sentirme un poco angustiada. "No hay una sola ventana abierta, qué raro, hace mucho tiempo que no estaba en un lugar así". Me dijo que podíamos abrir las ventanas si quería. Yo pensaba que no hacía falta y sentía que, quizá... podría soportarlo. Él, sin más (con la única intención de agradarme), comenzó a abrir todas las ventanas. Me gustó, en particular, una ventana que estaba detrás de un aparato para hacer ejercicio, se asomaban ahí unas flores rosas, vivas, como de fuego. Me bañé cantando. Puse alguna música en su computadora, y me di cuenta que en el cuarto había una puerta-ventanal que comunicaba a la terraza. ¡Bien! Intenté abrirla... estaba sellada. No sólo cerrada ¡Sellada! Me dio sus razones ¿quién era yo para que alguien me explicara las razones de hacer con su casa lo que quisiera? -qué absurda situación-. Entonces lo vi ahí, en el cuarto, platicando de cuestiones cotidianas, en una escena que también podría ser cotidiana: la sangre se me fue hasta los pies, y me senté en la cama. A él se le ocurrió preguntarme si me sentía bien. No podía mentirle. Estaba empezando a sudar frío. Tenía terror. Dónde estoy, quién es él: decidimos entonces practicar algunos mudras, él es un gran maestro. (Él es un alma gigante, luminosa, poderosa, compasiva, uf -y además es un hombre hermoso): me inició en nueve mudras y la pasamos bien. Anocheció mientras platicábamos sobre artes marciales, armas, defensa personal, técnicas de combate, política y atentados contra nuestras vidas; de repente escuchamos un par de disparos. Eso, sencillamente, no podía estar sucediendo. Mientras lo pensaba sonaron dos disparos más. "No, no pueden ser disparos, son seguramente fuegos artificiales". Luego escuchamos los gritos de un hombre y yo me levanté de la cama como resorte. ¡Todas las luces estaban apagadas y todas las ventanas abiertas! Comenzamos a cerrar las ventanas, casi corriendo. Él vio a un hombre en la terraza. Algo, definitivamente, estaba pasando. Intentábamos decidir qué hacer cuando la policía tocó a la puerta. El hombre de la terraza se había ido. Por radio los policías recibían el aviso de que lo habían encontrado y detenido. No pregunten (no nos dijeron qué pasó, ni quién gritó, ni si el hombre estaba armado). Decidimos dormir. Yo todavía pensaba que todo estaba bien. Pero después de un rato me despertó mi propia voz, mezclada con la voz de él. Yo decía algo en español y él me preguntaba al oído: WHAT? Yo intenté responder en inglés, y me di cuenta que era imposible, sólo soltaba frases en español. Sentí un imperante deseo de salir a correr. Me senté en la cama, respiré y pude decir "i go out for a run, sweetie, just two or three blocks". Me puse los zapatos y abrí la puerta hacia la calle, vi el barrio callado, la calle sola ¿qué estoy haciendo? Cerré la puerta y regresé a la sala. Intenté recordar lo que había aprendido con mi Guru. Estuve meditando casi toda la noche y antes de amanecer volví a la cama. Mi avión salía temprano, así que platicamos un rato en la mañana (no recuerdo de qué) y nos despedimos. Mientras esperábamos que yo volviera a Los Angeles, comenzamos a sentirnos furiosos. ¿Qué había sido todo eso? 
d.
"We had a dream together and in it we told each other that we would love each other forever and we meant it but we couldn’t agree about what it would mean and whether it meant that we would have to be strong and brave for each other all the time or if we could mainly relax and get stoned and watch TV and we weren’t sure if it meant we should tell each other what we wanted from each other or if it would be better to make the other person guess and then stay mad about it forever and in the end we weren’t even sure if it meant we had to love each other in the same place and the same time or if we could figure out how to do it more abstractly, as a sort of statement of principles that would not involve living in the same apartment and negotiating the dishes and the cleaning of the toilet and of the hidden areas on top of bookshelves and behind and beneath the furniture and because we could not agree about these matters we decided that perhaps it was better not to love one another at all or touch each other ever and we grew very cold and our skin began to crack and we fell to the earth and lay there remarking to one another that the wrinkles and fissures on the surface of the earth resembled the marks that were spreading on our own skin and we agreed that this was surely a coincidence."

Ben Ehrenreich, la "historia" completa pueden leerla  AQUÍ


Hola Europa, hola criollos, hola europeos:

"Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos. Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos. Nunca tendremos otra cosa. 
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano! ¿Genocidio? ¡Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos! ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan "Marshalltesuma", para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. Por eso al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional? Deploramos decir que no.
En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invenciones, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como Panamá, pero sin canal. 
En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago capital y los intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado solo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre? Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente y, que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión Europea, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica."

Un discurso de Luis Britto García, originalmente publicado en 1993; que ahora circula por las redes sociales adjudicado a Evo Morales con este subtítulo-leyenda: "Exposición del Presidente Evo Morales ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, treinta de junio del 2013." el original dice "Yo Guaicaipuro Cuauhtémoc" en lugar de "Yo, Evo Morales".





Descansar es la razón por la que estoy aquí. Pero últimamente me cuestiono todo. Es decir ¿necesito tener una razón para estar aquí? ¿Es importante tener razón? ¿Qué es la pasión? ¿Dónde está? Me ha costado mucho trabajo sostener una pieza para este blog en los últimos días. Si pudieran ver mis borradores se darían cuenta de que hay posts plagados de mi desaprobación hacia los festivales de poesía que pretenden transgredir, y fluyen (los posts) pero en un momento se detienen porque me pregunto ¿qué sentido tiene decir todo esto? ¿mostrar mis inconformidades? ¿analizar que la sociedad está torcida desde su raíz? No me malinterpreten, hay costumbres que reproducimos hasta el cansancio incluso en nuestro más íntimo momento de marginalidad. Los condicionamientos sociales han llegado al punto de funcionar como hilos que nos mueven al antojo, que nos impiden avanzar. Prohibir, por ejemplo,. es una manera muy simple de conseguir que la mayoría de los jóvenes (y otros cuantos no tan jóvenes) se sientan transgresoramente satisfechos porque rompen las reglas, pero no perciben que se esclavizan a los mismos vicios (y no me refiero a las drogas) mentales por donde nos sujeta este mundo. No somos libres. En ocasiones, el movimiento de los reflejos en la ventana del metro me hace creer que incluso lo que pienso no es mío. Nada soy yo. Limitada a un sólo cuerpo, a los discursos de la mente. A las ideas de cómo deberían ser las cosas y los momentos libres. Nada de eso soy yo. Esos pensamientos no son míos. Cuando creo que aquellos son un grupo de imbéciles, y cuando creo que esos otros viven un infierno y que, seguramente aquel es el chico más hermoso que he visto en mi vida, no soy yo. ¿Y el hambre? ¿Soy yo el hambre?¿Los instintos? Dudo de todo eso, soy todo eso. Pero eso no es un mundo, no es ni la milésima parte de lo que soy. Cuando vengo aquí y tengo un poco de libertad, es como la libertad de un perro encerrado que ha podido meter el hocico entre las rejas para olfatear a los que pasan. Esta bien, es un pequeño drama. La libertad está en extinción. La libertad que sentimos es un placebo con un disfraz relindo. Estoy segura de que la libertad es mucho más grande que esto. Y no sólo que esto. La libertad es mucho más grande que todo lo que pudiéramos alcanzar a ver, a tocar. Y la quiero.

d.

"---Pues yo tuve que pagar mi deuda de alegría a un mundo que muchas veces me fue hostil.
---Vivir ---dijo ella en ese diálogo incongruente en el que parecían entenderse---, vivir tan fuera de lo común que sólo vivo porque nací. Yo sé que cualquier persona diría lo mismo, pero el hecho es que soy yo quien lo está diciendo.
---¿Todavía no te has acostumbrado a vivir?
---No."

Clarice Lispector/ Aprendizaje o libro de los placeres.
¿Quién te dio tu cuerpo? Nadie más que tú, ya que ningún programa habría bastado, ni genético ni demiúrgico. Pero entonces ¿Tú antes que tú mismo? ¿Tú detrás de tu nacimiento? Y ¿por qué no? ¿Acaso no estoy siempre en mi propia espalda y en víspera de llegar hasta "mi cuerpo"?
Jean-Luc Nancy


Crear no es sólo construir, crear es manifestar, hacer presente, ocupar un lugar, ir más allá de nuestro cuerpo, ser más allá de nuestro cuerpo: tener la posibilidad de ser un lugar y todos los lugares. Estar en lugares donde nuestro cuerpo no está. No podemos ser o estar únicamente en nuestro cuerpo ¿verdad?  sería tan absurdo como creer que vivimos en un territorio plano e inmóvil. Bueno, digo esto no como un párrafo de superación personal (qué más da que alguien piense que soy optimista, o pesimista, o algo en concreto) lo digo porque hace unos días, junto a Jen, conocí al dueño de The Last Bookstore, mi librería favorita en Los Ángeles (y quizá mi librería favorita en general: como espacio vivo, como lugar), y empecé a reflexionar en torno a su poder creativo ¡es ilimitado! 
The Last Bookstore, se ha convertido en un pequeño universo en el centro de una ciudad decadente (esquina de calle Spring y 5th). La librería está instalada en el edificio de un banco antiguo; en el primer piso existe un área para los coleccionistas de discos de vinilo. La mayoría de los libros son usados, así que he encontrado en ese lugar no sólo un LP de Django por ¿tres dólares? sino dos libros de Mahmoud Darwish por cinco. La parte de arriba utiliza las viejas bóvedas de seguridad para exhibir libros de ciencia ficción, y para llegar a ellas hay que atravesar un laberinto de libros que cuestan 99 centavos cada uno. Al cruzar por completo el laberinto de libros está un pasillo donde varios artistas visuales, plásticos o como se les llame, han instalado sus estudios. Así que uno encuentra al artista trabajando y, tal vez, decide comprarle "algo".
Frente a la puerta de entrada y el mostrador donde los clientes pagamos, tendré un espacio para poner mi propia librería: (La Última) una librería dentro de otra librería que tendrá una colección de literatura latinoamericana traducida al inglés, literatura norteamericana traducida al español, y literatura latinoamericana sin traducir ¿no es maravilloso? ¡Un chico manifiesta un mundo que contiene otros mundos con chicos que manifiestan otros mundo, otros idiomas y otras percepciones!.. intentando investigar qué había logrado hacerme feliz durante más de dos días y, siguiendo la pista de una flor mental que estaba abriendo... repentinamente supe que, si necesitaba un ejemplo del poder (del verdadero poder, no del poder político, o el poder del dinero, o esa mentira de tener la vida de los demás en un puño, que hace sentir a otros superiores) que nace al darnos cuenta que somos algo mucho más allá del cuerpo; que la creación es algo que se manifiesta desde nosotros fuera de nosotros y toma sus propios caminos y sus propios lugares... y aún así seguimos siendo "eso" (estamos en casa y estamos donde está lo que creamos) definitivamente lo encontré.

d.



Espejito, espejito

¿Qué hago otra vez aquí? ¿Hablo contigo? ¿Hablo conmigo? ¿Descanso? ¿Complazco a mi Guru? ¿Alimento a mi perro interior? ¿Imagino que tengo razón? ¿Pienso en Rodrigo y sus hermosos poemas construidos a base de preguntas? Últimamente tengo la sensación de que observar me lleva a "algo" y, cuando intento averiguar a qué, o a dónde, la respuesta se esfuma. La vida es una tranquila y absoluta ambigüedad apuñalada por uno que otro drama. ¿Qué estoy diciendo? Eso: el drama ¿Qué sería de nosotros sin el drama? Por ejemplo: ¿es más compasivo un chico que hace reír a una muchacha triste o un activista que expone su pecho abierto a una lluvia de balas en favor de los desamparados, exigiendo justicia? Este post me lleva sólo hacia las preguntas. Iba a decir algo del drama: es difícil describir el drama en el que uno está envuelto: se desploma una ciudad, un país, tres edificios, dos avionetas, cinco cantantes, cuarenta amigos, un payasito, tres estatuas vivientes, dos mil niños pero ¡Si la destrucción no existe! ¿enfurecerse, llorar o maldecir porque las balas se escapan? (je, que se escapen las balas ¿no es una metáfora linda?)... ¡Ah, preguntas! El mundo derrumbándose gracias a cinco familias de chiflados pero, abro el facebook y me encuentro con las discusiones y las celebraciones de mis amigos: mis amigos poetas, mis amigos artistas, mis amigos con premios literarios o puestos gubernamentales o cargos directivos en diarios nacionales, o trabajo freelancer desde algún departamento céntrico y victoriano. Mis amigos resultan ser el pensamiento de un país... entonces abro facebook y me encuentro al pensamiento de un país alegando por un premio literario que se entregó a un pobre infeliz sin merecerlo, a nombre de alguna institución; el pensamiento de mi país creyendo en eso de "merecer" como si él mereciera ser el pensamiento de mi país, entreteniéndose con (y devorando) lo que considera sus victorias, igual que cualquier glotón frente a un mostrador de merengues y caramelos. Un premio: injusticia y realidad atroz que, despojada del drama no nos entretendría pero resultaría tan cruel que obligaría a cualquiera a mirarse a sí mismo.

d.


Me gusta la vida, debo aclarar, porque en ocasiones las personas que utilizan desmedidamente su atención para enfocarse en el entusiasmo, piensan que mis observaciones son pesimistas. No me considero pesimista, hago todo para detenerme diariamente en la belleza de las cosas, incluso dentro de las más terribles circunstancias. Bueno, digo esto porque, como siempre, al estar ligada a la literatura y al tener una afición (mesurada, pienso yo -tal vez no sea una afición, tal vez sea esa fascinación por detenerme en la belleza de las cosas) por el el arte y también porque soy una escritora descaradamente talentosa, se acercan a mí, ciertos mundos que no me corresponden y es difícil definir por qué. Definir nunca es algo que me haya gustado. Definir me parece convertir una cosa en otra tomándola con las manos sucias de nuestra interpretación. Así empieza todo. Hay personas que se definen a sí mismas como artistas, los que "hacen" el arte, y creen, inocentemente, que el arte viene a poner belleza y brillantez en este mundo (a través de ellos, claro). Ahora mismo, en la iglesia italiana que está a una cuadra de mi casa escucho las campanas ¿No es increíble como el sonido puede transportarse en el viento? Cada vez que esas campanas suenan siento tranquilidad, algo en el centro del pecho (no me psicoanalicen, por favor), cuando tengo tiempo voy a las sillitas del porche y me dedico solamente a oírlas, cierro los ojos e imagino un tono dorado que se expande cada vez que suenan. ¿Y quién es el artista? ¿Quien construyó la campana? ¿Quien tiene como encomienda jalar de la cuerda a ciertas horas? ¿Y si el propósito de esa campana y esas campanadas es sólo congregar feligreses, entonces ya no puede ser arte? A veces prefiero cerrar los ojos y escuchar esas campanas a la idea de asistir a una fiesta donde se proyectarán tres documentales geniales: uno que retrata los calcetines remendados por la abuela del artista minutos antes de que desapareciera a manos de los nazis; otro que se construyó después de espiar mediante la grabación de audio trozos de conversaciones callejeras; y uno más que muestra cómo los humanos podemos analizar el comportamiento de las máquinas, acompañado de sonidos ambientales y la lectura de un poeta. Cuando regreso de mi trabajo a casa hay una lagartija en la punta de la pequeña barda que se convierte en un pasillo en la entrada, la lagartija siempre me ve llegar y corre a perderse entre las siembras de chile que tienen mis vecinos. ¿Me pregunto si la lagartija ha tomado la manía de detenerse a esperarme o sencillamente a esa hora interrumpo su asoleo? Prefiero esos segundos cuando llego a casa que ir a cenar con una amiga escritora que piensa que ya ha escalado todos los peldaños para hablarme de lo que pasa en un universo que sólo ella (y los demás escaladores) puede ver. Me parece interesante que mis amigos vivan en otros mundos. Lo que me aburre un poco es que mis amigos, con su total brillantez, lleguen al punto en que confunden "escalar" con "ser", es decir: soy porque llegué, porque ya estoy ahí, porque he hecho el trabajo necesario para tener "autoridad" en la materia. Para ellos no se trata de la seguridad de ser: soy lo que soy (y punto), sino de la confirmación que la vida les ha dado, fruto de sus esfuerzos por llegar: "soy la escritora, déjame contarte cómo es estar ahí". Por eso asisto a muy pocos festivales (y encuentros) literarios: las fiestas de artistas y los lectores, las reuniones, las casas lujosas junto a una bahía con el chin-chín de la farándula, la reverencia académica y la responsabilidad burocrática nunca han servido para revelarme -con o sin certeza- quién soy.

d.
Be a child again: Teach me poetry: Teach me the rhythm of the sea: Return to words their initial innocence. Give birth to me from a grain of wheat, not from a wound. Give birth to me and take me back to a world before meaning, so I can embrace you on the grass. Do you hear me? A world before meaning. The tall trees walked with us as a trees, not as meaning. The naked moon crawled with us. A moon, not a silver platter, for a meaning. Be a child again. Teach me poetry. Teach me the rhythm of the sea. Take my hand, so we can cross this threshold between nigth and day together. Together we will learn the first words, and will build a secret nest for the sparrow, our third sibiling. Be a child again, so I can see my face in your mirror. As you I? Am I you? Teach me poetry, so I can elegize you now, now, now. Just as you elegize me!

                     Mahmoud Darwish, del libro In the Presence of Absence.
                                traducción del árabe by Sinan Antoon


No sé si será la edad, o las conmociones afortunadamente experimentadas estos últimos años (no, no estos últimos trece años: sino estos últimos dos años) pero, me he estado haciendo la pregunta sobre los objetivos de mi vida constantemente y, para mi sorpresa, no encuentro ninguno. Justo cuando pensé que conocía todos mis apegos ahora me doy cuenta que, sin esa sensación de estar aquí para "algo" comienzo a angustiarme ¿por qué? ¿no debería relajarme y pensar: ¡perfecto, una vida sin objetivos, como siempre he soñado! y entonces vuelvo a pensar: debe existir alguno, algún deseo no cumplido, algo que quieras con desesperación y fuerza: - ---- - - --- - --- - - - - - - - - - - -- -- - -- - ---- -- - nada. Un espacio infinito aparece. Pareciera que no quiero nada, o que mis deseos se me esconden tan bien que no puedo encontrarlos. Entonces hago el juego de pensar qué querría, si pudiera querer. ¿Si quisiera algo qué querría?:--- ---- - - --- -- --- - - nada. Me gusta la vida, de verdad me gusta la vida. Pero querer-querer. De broma respondo que me gustaría envolverme en una sábana y seguir a mi Guru (alabado sea) por todo el mundo. Es todo lo que hay en el corazón de mis deseos. ¿No es extraño? Dejar de desear ¿no es extraño? ¿es algo malo? ¿es algo bueno? Creo que así como existe ese espacio infinito -en blanco-, existe en mí una necesidad infinita de aprobación, por eso necesito a mi Guru. Así, si repito los mantras adecuados, y hago los sacrificios perfectos llegará el día en que él me diga que lo hice bien, él que ve dentro de mí más allá de lo que yo misma puedo ver. Mi Guru, que seguramente sabe lo que me pasa ahora, que no sé por qué ni en qué momento se acabaron todos mis deseos.

d.


así fue.

d.
"On the road_9.- Alfredo Carrillo"


Esta ha sido una semana interesante. Comiendo únicamente vegetales. Trabajando durante ocho horas rodeada de música que manifiesta mensajes violentos: la música pop gringa (me refiero a música que es una programación constante en las radio-difusoras comerciales) con sus gemidos todo el tiempo, como escuchar a alguien cojer involuntariamente. Y la música mexicana, la de banda, que enaltece la figura del macho que arrasa con todas, y las mata de pena. Es difícil conservarse virtuoso en esos terrenos. Pero no voy a hablar aquí de esos terrenos; ese es otro libro. Mi dieta de vegetales ha hecho su efecto, ayer veía la realidad de todos (incluyendo la mía) como un cascarón, como un juguete que esconde por debajo su maquinaria. Me gusta viajar de noche en la línea dorada del metro que cruza por East LA y Chinatown, no es subterránea y tiene ventanas panorámicas. Me divertí observando los cascarones. Una anciana borracha. Un hipster cool. Un homeless que se detuvo a ver mi bolsa y me dijo "¿puedo tocarla?" ---sí, le respondí. "¿dónde la conseguiste?" ---en new york. "Cool". Fue el único al que no le encontré cascarón; cuando se fue me di cuenta de que el cascarón del hipster estaba enojado. 
Todo me influye. Tuve miedo de desaparecer, por eso estoy aquí. Vine a escribir antes. No sé si voy a desaparecer. No me mal entiendan. Desaparecer es un término mal empleado por mi país para justificar los crímenes que constantemente ejerce en contra de la población, una gama innumerable, claro está, que unifica con el término "desaparición forzada". No me refiero a  ese tipo de desaparación. Me refiero a desaparecer. Desparecer por completo. Tal vez sólo estoy reflejando uno de mis deseos: el siguiente paso, como si estuviera lista para algo. Pero no soy yo, es algo que no tiene nada que ver conmigo. Sino con una realidad infinita. Hay cosas que son difíciles de explicar en una plática como esta, porque no son cosas, no son sucesos, no son circunstancias. Ayer cené con un amigo que no me entendió. No entendió cuando dije que yo quería encarnar la divinidad. Que la divinidad estuviera aquí, conmigo. ¿Alguno de ustedes lo entiende? Es que quizá no es algo que se puede entender, quizá es esa maravilla que sólo se comprende después de haber vivido ciertas experiencias. Quizá es la única maravilla que conozco. En fin, que ahora mismo, ni yo me entiendo. Yeeeeiiii, creo que he comenzado a desaparecer.

d.
Hey, el destino me ha puesto dentro de una buena familia de amigos. Muchos "amigos" desaparecieron, hace dos años un día como hoy. Otros "amigos" me traicionaron meses antes. Pero ese mismo día (un diez de marzo) el destino me mostró los rostros y las almas más hermosas que he visto. Los que se arriesgaron conmigo. Los que me recibieron en su departamento mientras me perseguían. Los que me acompañaron a todas partes durante meses. Los que siguen conmigo. Los que tendieron las redes para mi aterrizaje. Los veo como si estuviera en un planeta que no es este. Cuánto amor, chingao.

d.
"Around the corner, on the other side of the now-sleepy highway, behind the wholesale flower mart, she found a mound of discarded bouquets of the most extraordinary blossoms: petals like meteors, like velvelt curtains, like bayonets; pistils like furred stag´s legs, like spotted towers, stigmata that looked soft and wide enough to sleep on. Their stems had broken, so the florists deemed them ruined. She could carry at least two bouquets, she figured, stacked atop the pears. As she knelt to choose among them, she saw to her surprise that one of the flowers was twitching. It was a huge, drooping, pudendal bloom, red, yellow and black and pulsing furiously as if wired to a miniature engine. She lifted it, and the flower fell still. On the pavement beneath, she found a tiny bird. It was a hummingbird, no bigger than her thumb. One of its wings lay outstretched beneath it like another strange petal."

Fragmento de la novela "Ether" de Ben Ehrenreich 
(las faltas de ortografía son mías, obviamente)

d.
Hoy fue cumpleaños de mi hermana Virginia. Hoy es dos de marzo, por si a alguien le brincaba la duda. Siempre le llamo, la felicito temprano, intentando que sea la primera felicitación de la mañana. Cada cumpleaños de mi hermana es igual. Hablo con ella, nos reímos de algo, hablamos de las tragedias familiares. Después por la tarde comienzo a recordarte. Cómo nos conocimos. Dónde cenábamos. El día que te levantaste de la mesa con mis cartas en una carpeta y fuiste a leerlas al baño. Recuerdo cómo me llamabas "Chamuco". El día que nos citamos para comprar mi primera máquina de escribir mecánica.
                 Hace trece años mi hermana organizó su fiesta de cumpleaños un once de marzo, en el Club Campestre. Esa mañana había soñado contigo. Caminábamos en un túnel de luces cálidas tomados de la mano. Había mucha gente y eramos felices. Nunca había soñado contigo. Tampoco nunca he sido tan feliz. Le pregunté a mi mamá si habías llamado. Dijo que no. "Soñé con él" le dije "¿no le habrá pasado algo?" inmediatamente me senté frente a mi máquina olivetti y comencé a escribirte una carta. Ya no recuerdo qué decía la carta, que te quería, tal vez. Por la tarde Juan Manuel pasó por mí para ir a la fiesta de mi hermana. En la fiesta un amigo de mi hermana insistía en que yo debía tener una cita con su hijo. Bebimos un poco, regresamos temprano. Esa noche tú estabas muriendo en la Ciudad de México. Y yo me enteraría tres días después mientras cerraba la edición del Diario de Juárez. Fue mi primer shock (por lo menos como adulta). 
            Once años después, un diez de marzo, tuve que salir de mi casa para resguardarme en el departamento de Josu por una noche. El once de marzo caminé en la madrugada hasta el puente de cruce internacional y desde entonces no he vuelto a ver mi casa, ni mi país. Celebro un cumpleaños y dos muertes el mismo día. ¿No es curioso? Pero antes de recordar tu muerte, comienzo a recordar tu amor. Tu amor que me transporta hacia algo que, no sé qué es pero vive por encima de todo.

d.
y hay quien se atreve a ponerle un lado humano a la Luna