Un amigo menos. Zaratustra Vázquez muerto
hoy, a sus 39 años. Poeta y miembro del colectivo Sonido Changorama.
Fue encontrado
en su departamento axfixiado con gas.
Que nos lleve el gas, Zaratustra.

Uno de mis poetas favoritos.

d.
Oooops: autoría en construcción.

d.

"Quien esté libre de pecado que lance la primera beca..."
Rodrigo Flores Sánchez

Percibo, en ocasiones, una separación infinita que me provoca un sufrimiento terrible. ¿Pero puede alguien contradecirse de la forma que lo hago yo, hoy? ¿Puede un escritor dejar de ser su propio personaje? Pues escribí con rabia, con dolor, escribí gritando. Y escribir así no vale para ser honestos. Me he sentido yo misma tan hipócrita tantas veces. Detesto cuando veo surgir de mí un acto hipócrita para que me quieran. Y juzgar a partir de ese odio no vale para ser honestos. Y culpar desde la impotencia no funciona para los niveles de exigencias que a veces pregono. Yo lo grito y los culpo y yo misma me siento acorralada y sin alternativa tantas veces. Quiero el corredor de fondo pero no es porque sea diferente a los que están corriendo. Es un anhelo. Un anhelo que no justifica que intente separarme de lo mismo que critico. De hecho ¿puede alguien en estos tiempos separarse de la responsabilidad de que exista la guerra? Pido disculpas, porque tengo amigos completamente honestos recibiendo dinero del Estado y luchando por una alternativa, y los ofendí con un impulso. Pido disculpas porque la violencia no vale para ser honestos en ningún contexto y yo escribí violentamente exigiendo honestidad. Ninguno de mis amigos (que reciben dinero del Estado o no) merece venir a esta página y sentir un golpe sólo porque yo tengo ganas de expresar una herida.

d.
así como lo oyen
d.


Los amigos que me quedan, cantan aaaasíiiii
"yo estoy cantando esta canción que alguna vez fue hambre"
¿bailamos?

Ah, el fulgor del escritor español José Ángel Valente. Nunca lo había oído pensar. Cito mis frases preferidas de esta entrevista, y las transporto a la realidad actual para el deleite de los que corren juntos: 

"una gran mayoría de ellos (los poetas) están pendientes de los resortes del poder, porque todos esperan que los recompensen, porque todos esperan que los hagan académicos y uno no es poeta para que lo hagan académico ¿usted sabe lo que dijo Juan Ramón Jiménez de eso: meter a un poeta a la academia es como meter a un árbol al ministerio de agricultura".

"el poeta no tiene identidad, porque mientras su yo y sus supuestos sentimientos ocupen su yo, él no da paso al universo",

"en la generación todos están alineados en la línea de salida, como los corredores, esperando el pistoletazo, agachados, entonces cuando suena el pistoletazo empieza la carrera... unos se van quedando atrás... a mí lo que me interesa es la carrera solitaria, del corredor de fondo: correr solo, en el momento que uno se despega, el grupo se queda ahí para sostén de mediocres, porque cuando usted no tiene dónde apoyarse pues lo sostienen, pero esa no es la aventura que a mí me interesa".

d.














Así que ¡Feliz Navidad! 
(a este cielito de Molhem Barakat, póngale la música que quieran)

d.


Del saloncito llegaban los ecos de la partida de bridge. La seca y huesuda funcionaria interrumpía el juego con acres observaciones sobre la incongruencia de entregarse a tales pasatiempos, cuando quizá en ese mismo instante, algún enfermo incurable estaría en trance de agonía, en medio de horribles padecimientos y así por el estilo...

Witold Gombrowicz
Los Hechizados

nacimos sin saber hablar pero vamos a morir diciendo
                                                   4,.ANARCHY




                                   Anarchy is refresented in the figure of a
                                   woman whose entire posture, body, eyes
                                   mouth announce fury. Her eyes are blind-
                                   folded, her eyelids tremble. Her hands are
                                   wet, her tufted hair tousled and her cloth-
                                   ing torn. She tramples over the book of
                                   the law and a bundle of sticks. She bran-
                                   dishes a knife and in the other hand a lit
                                   torch. On the ground at her sides lie a
                                   cracked acepter, a broken yoke, a prayer
                                   rug, a pearl necklace, a silk scarf and foam.
                                   Around her there is clotted blood, motor
                                   parts, nails, screws and puddles of urine.

                            Or again in the figure of a serpent that vomits and
                                                              slobbers


De Tarnac, a preparation act,  de Jean-Marie Gleize
trad. de Joshua Clover y Bonnie Roy
Chicago, Kenning Editions, 2014.




"Demasiado pequeñez en nuestro natural egoísmo".- Bendito Uruguay
Como ya no tengo nada que ver con este mundo escribiré de mis amores. Es que me enamoré por primera vez en mi vida este año, en esta ciudad, no recuerdo si el 10 o el 16 de noviembre. Seis meses el amor me estuvo buscando sin ninguna duda. Llegó directo a mí, seis meses antes, para decirme hola, puedo ser tu amigo, dame tu teléfono, esas formas donde sólo el amor sucede aquí, en Los Angeles. Confieso que la primera vez que se acercó tuve miedo: casi dos metros de estatura, pero cuando vi su carita, sus ojos amarillos, su carita como si fuera un sol. No contesté ninguna llamada durante seis meses. No respondí ningún mensaje, hasta que un día no sé por qué, en noviembre -¡ah, ahora recuerdo, fue un once de noviembre!- le respondí. Era de noche, yo estaba esperando el camión en Broadway después de haber entrado a un bar con fachada de tienda de mariscos que vende las cubetas de cerveza a 16 dólares, y de haber ido a un restaurant hipster para intentar comer una hamburguesa. Respondí un mensaje, me mandó una foto, le mandé una foto y al día siguiente estábamos en casa como si nos conociéramos de toda la vida. "Te amo" me dijo "¿Te drogas?" le pregunté. "Te amo" le dije.

d.
Pedro Meyer. Convento.

También a eso debo perderle el miedo: a ver. Veo. Un túnel del luz y veo todo abierto y germinando en todos su significados. Todos. Un organismo terrorífico. Recuerdo un sueño en medio de la fiebre. Lo que literalmente es estar en el mundo, en el mundo entero. Que el mundo esté dentro de uno y ver que uno es de una extensión y estructura infinitas. Ver. Cómo las cosas se suceden y uno importa como importa una clave o un código para que todo tome forma. Ver que veo quién eres: esa fuente de todo lo apacible como si yo no fuera un cuerpo. No soy un cuerpo y tengo lugares muy distantes donde las cosas se suceden sin detenerse. Los días que caminamos cubriéndonos la cara, los días que entramos al zócalo corriendo. En el centro la multitud entraba a defenderse. Y yo o quien yo era en el estrado para los fotógrafos, disparando la cámara Minolta. Las cosas del desierto. Todo está aquí. la primera fotografía con nuestras manos levantadas. la trayectoria entre los hombres que me contaban de sus tierras, de los caciques y los asesinatos: todo está aquí. Y yo que creía que vivía en una ciudad sin antes haber conocido el infierno. Y yo que dije que todo se trataba de una farsa y aquí estoy: viendo la farsa, temiéndole a la farsa, viviendo la farsa con la esperanza de que en algún momento, esto que se sucede deje sus sobresaltos. Y lo veo. Está aquí mismo y me cansa llegar para acercarme. Tú tenías nueve años cuando yo estaba recibiendo el año nuevo en la brillante Ciudad de México. Cuando el año comenzó con aparatos explosivos. No había manera de llegar a la selva. Ahora oigo las pisadas en la vegetación desde el carro donde religiosamente tengo miedo y te escribo. No había manera de llegar a la selva. Te veía por televisión: dieciocho años de edad y todavía me da miedo ver que no existe la línea, que no hay otro lado, que estoy aquí, en el desierto y en la selva. Muchas muertes más tarde y todavía me da miedo ver cómo baja la sangre desde la montaña. Y le tengo terror a la mentira.

Tiempo de aniversarios. Este texto lo escribí en el 2011 para el MOMA de San Francisco, como acompañamiento de una colección de fotografías de Pedro Meyer.

mejor McLaren :)

¿vamos?

y qué bonito despertar así
Dolores Dorantes. Chinatown, LA. Foto: Rob Ray


No es que cada día viva yo más inconforme con el mundo, tal vez me sucede lo contrario. Cada día puedo sentirme llanamente parte de este planeta, aunque no esté de acuerdo en la manera en que creemos que "las cosas" van hacia alguna parte (¿?). Me explico: creo que puedo ser parte del mundo sin preocupaciones innecesarias o dramas provocados por cumplir con exigencias "sociales" y esas cosas. No es desde la inconformidad desde donde me expreso, es desde una observación constante de lo que me mueve a hacer las cosas, sobre todo, cuando me cuelgo el título de artista. Lo reflexiono y lo reflexiono. ¿Desde dónde nos expresamos? ¿Cómo nos expresamos? ¿Cómo difundimos nuestro trabajo? ¿Qué pensamos acerca de la estructura que hay que escalar para obtener reconocimiento? ¿Es nuestro objetivo obtener reconocimiento? y así. Y es que vivimos tiempos (hemos saltado a tiempos) donde la inmediatez nos gana. Creo que cada día es más y más común que los artistas sean parte del mecanismo generado por la mercadotécnia en los medios de comunicación. Así que, tal y como anuncian el cubito que, disuelto en agua, produce nuestro caldo de pollo, se promueve a los artistas: un producto. Y ya es tan normal, por ejemplo, que a un escritor le exijan una "fotografía de autor" de determinadas dimensiones y características para promover su trabajo, "Fotografía de autor" le llaman. Pero es que son asuntos en los que las editoriales (los promotores, los que luchan -y luchan en serio- por sostener las editoriales independientes como alternativa para los lectores y una plataforma para los artistas) se integran tan automáticamente que jamás imaginan que a un artista no le interesa tener su cara en las páginas de internet; no pueden creer que un escritor no quiera su fotografía junto a la portada de su libro en todos los lugares donde se promociona. No pueden creer que un artista no tenga como objetivo ser "famoso" (como el caldo de pollo). ¿Por qué un autor querría poner su cara en la promoción de su obra? ¿Los autores quieren que se asocie su cara con su libro? ¿De qué se tratan esas estrategias? ¿Qué significa la foto de autor? ¿Que el autor es respetable, sano? ¿Que sonríe adecuadamente? ¿Que alguien puede reconocerlo en la calle? Los mecanismos generan formatos a los que nos integramos automáticamente. Foto, texto, reseña, sonrisa, edad, signo zodiacal. Y comenzamos a pensar que la promoción del arte y de la cultura es eso, lo mismo que promocionar el caldo, con la foto de la señora en mandil sosteniendo la cuchara con cara de guuuusto. Y terminamos creyéndolo. El arte no es solamente un producto, no funciona promocionarlo como un producto. Los artistas, los "autores" no somos modelos de nada. Tan no funciona, que ya sabemos quiénes son los best sellers: muertos, o vivos engreídos con cara de máscara que se las dan de santos o de salva vidas, o de periodistas en riesgo pero, el arte no está en ninguno de ellos. Está sí, el arte de la mercadotécnia. Se hacen programas para promover la lectura que también son sólo una fachada, de antemano son creados para no funcionar, intentan promocionar libros como si fueran medicamentos contra la ignorancia; de entrada el lector tiene que asumir su ignorancia (un asunto de magnitudes existenciales) y después tomar un libro de los miles que le proponen como remedio (como Emulsión de Scott): le sabrá amargo, quizá termine de leerlo, pero no querrá jamás volver a tomar la medicina. Porque la literatura y el arte no son un jarabe, ni un chicle, ni una crema depiladora: son algo más. Si el objetivo es promover el arte, realmente, subirse a los mecanismos mediáticos y a las estructuras creadas para la promoción es inútil. Tendríamos que subirnos a esas estructuras sí, pero no a cumplir requisitos, sino a transformarlas para que funcionen como verdaderas plataformas desde donde el arte se exprese. Pero también tendríamos que bajarnos de esas estructuras, lo que se promociona es el pensamiento; y el pensamiento se necesita fuera de esas redes, allá donde no hay tiempo para desvelarse leyendo la computadora; se necesitan vuelcos. La mercadotécnia en sí sólo funciona para inflar arrogancias, crear "personalidades" dentro de un teatro decadente, alimentar egos y, sobre todo, tomarnos muuuuchas fotos y aplaudirnos unos a los otros y tal vez sí, es verdad, divertiiiirrrnos enormemente frente a los reflectores jugando a ser lo que no somos, dormidos en nuestros laureles.

pd. y sí, sí, ya sé quiénes van a reírse -nerviocitos- de este post y luego también van a llamarlo "poesía".

d.



Esos viejos tiempos que continúan, como se darán cuenta, es Brushy One String.

Danzón dedicado a: