Últimamente dejé de creer en la poesía. No en la gran poesía, como la de Mahmoud Darwish, Musan Baek, Albert Balash o Alojz Ihjan. Sino en esta sobre producción contemporánea que pretende recrear situaciones políticas que desconoce, levantando emociones que no llegan ni a la rabia, acaso rozan el morbo pero desconocen absolutamente la profundidad, tanto del lenguaje como del ser uno mismo en vez de publicar cada verso influenciado por los escándalos televisivos o mediáticos (incluyendo la "perversidad" pornográfica): todo disfrazado de convicciones. En fin, no es sólo eso lo que me decepciona de la poesía, sino su mezquindad, su falsa rebeldía, su idea soberbia de que todavía sirve para cambiar el mundo (¿porque insisto en escribir sobervia con "v"? ¡llevo años haciéndolo y corrigiéndolo! tal vez me parece que la soberbia es una vía para algo... anyway... también digo wi faiv todo el tiempo, me parece que la efe y la i sin el vuelco de la v se manifiestan inconclusas). Pero no son sólo las tendencias de las que se apropian las comunidades intelectuales y su inutilidad lo que me decepciona de la poesía; es la sensación de que la poesía ya es sólo la apariencia de la poesía; porque la poesía ya no es eso que se muestra en las presentaciones de libros, en las pasarelas institucionales o "independientes"; la poesía es un proceso de pensamiento que nos entrena para una percepción más aguda y hay que hacer algo con esa percepción, algo más que versos. Ninguna poesía puede ser ya contemporánea. La poesía como acción es sólo la sublimación en un ambiente cargado de cambios, de vuelcos: la transformación total de la energía eléctrica a energía solar, sin cables; la conciencia de que este mundo (sí, este mundo donde ustedes leen y opinan y se expresan y dan likes y compran cosas y leen libros) necesita también ser regulado y protegido a nuestro favor; ya hay ya varias fuerzas conduciéndonos a través de estas plataformas a la esclavitud (¿nos hemos puesto a pensar que, cuando vemos fotografías de bebés electrocutados donde el mensaje es "comparte para crear conciencia" no estamos más que promoviendo un shock disfrazado de acción ciudadana? -por ejemplo-) pero, que también es una red cargada de esperanzas globales para estructuras de educación más libres; la certeza de que pagar por vivir no es necesario y que hay formas de vida más plenas que auto esclavizarnos para pagar un título que no nos garantizará más que una deuda eterna; que el mundo se sobre-pobló de títulos universitarios, que el conocimiento y el aprendizaje no es lo mismo que coleccionar estampitas o comprar la nueva marca de cereal. El mundo se precipita a un cambio que va mucho más allá de la extrema violencia que vivimos. La poesía y sus dominios, que antes nos parecían tocados por los dioses, se manifiesta de forma tan natural como anudarse los zapatos. Ante una mente evolucionada, donde las investigaciones y el pensamiento humanos liberan a gran parte de la población mundial de las cadenas psicológicas que provocan la necesidad de reconocimiento, de validación, de premios; que nos hacen creer que los que se esfuerzan más (¿esforzarse más a favor de quién y para qué?) son los que más tienen y los que mejor viven, donde el clasismo y el racismo es reducido a cenizas. Ante avances de la ciencia que provienen de objetivos que nada tienen que ver con ganar más dinero, sino con que exista la energía solar hasta en las poblaciones más "olvidadas"; y que la educación sea un campo al que todos tengan acceso, alejada de las estructuras jerárquicas; la poesía también ha cambiado de lugar, la hacen los niños sin pretensión alguna, ya no es la música de los incomprendidos: es, únicamente, la manifestación natural del gozo de la vida.
"De la misma forma que no se sintetizar al hacer declaraciones de amor nunca supe aligerar el equipaje. Siempre tengo que sentarme sobre la maleta. Ropa, libros, neceser, libros, regalos, libros...
Bajo nosotros, en el mar, a más de 30.000 pies, la sirenas miran la estela de mi avión y su canto es una milonga triste, que habla de la distancia, de tus pies arrastrándose como hojas de otoño, del delito que es sufrir por desamor (vivir como si nada es la coartada).
Tengo ganas de encontrarte. "


Ismael Serrano.

Esta es una buenísima noticia. Tesla presenta una batería que permite prescindir de los sistemas comunes de electricidad en el hogar, con una patente abierta que dará paso a que cualquier otra empresa pueda reproducir su invento y distribuirlo en el mundo entero, con el objetivo de que el mundo entero cambie el uso de energía generada con hidrocarburos a la energía solar. Me parece un avance esperanzador. ¡Viva Tesla Energy! (y ojo UNASUR... bah, seguramente ya están invirtiendo en este tipo de energía ¿verdad'). Además (y esta es una observación egocéntrica) me encanta ser compañera de tartamudeo de este maravilloso presentador (me he vuelto a enamorar, hey! él tampoco es un hombre común ¡es un libertador!). ¿Es verdad que Carlos Slim va poner una cajita de estas en cada rincón de México? (aaah, Just Kidding).
Esto es parte de un archivo de Machine Projet, que incluyó a mi querido amigo Juan Manuel Portillo. Es difícil encontrar la poesía de Juan Manuel pero ahora aquí, tenemos una buena muestra. Por cierto, el libro BLAH (si no me equivoco) de Juan Manuel, aparecerá en Manosanta Editores en septiembre.

álamo

álamo, tus hojas brillan blancas en la oscuridad
Paul Celán

No quiero nacer hacia tu boca como un verbo cansado
que navega inútilmente conjugándose.

Quiero indagar (con el tacto y sin método) por el suelo
del álamo escondido en el zaguán.

No deseo más que un alma concéntrica, matriculándose
en esta sociedad de soporte silencioso.

Recibo una corteza clave en el respiro del discurso:
deseo el sorbo, la cisterna, la soledad, la silueta.

No quiero nacer hacia el verbo vaciado, que nada es
en la negrura de un naufragio nervioso.

Quiero seguir en el ala del álamo sin motor
que medita plácido entre los matorrales del municipio.


Del libro Oración vegetal, de Laura Solórzano. Manosanta Editores, Guadalajara. 2015

Así es como la reproducción se transmite; así es como uno se copia desde otros idiomas. Parte final del programa (1:41:35). Roterdam, 2012.

No se confundan, es sólo un fan que se acercó para que le firmara Estilo (librazo!), que (viendo los resultados) a veces me hace pensar que la literatura (y un besito) es un camino que vale, más que la pena, la desgracia.

A veces no entiendo qué hago aquí, aquí en el mundo pues. Pareciera que aparte de luchar por la supervivencia no hay nada más que hacer. Pero entonces recuerdo todas las veces que hemos hablado del dinero, de los condicionamientos humanos, de lo que sucede con centro américa y me detengo. Me gusta tanto mi mesa de jardín, es decir, tu mesa de jardín, cuando la recuerdo vuelvo a tener la sensación de seguridad que me provocó un pensamiento alguna vez que platicábamos, la seguridad que da (por un momento) saber. Saber que no todo funciona en esa rueda de intercambios, una es capaz de generar otras realidades tan reales como la desesperación que causa no tener un centavo. Uno puede crear la realidad de otras formas de supervivencia. Porque es absurdo que los centavos controlen al mundo ¿verdad? Y nos hagan hacer lo que hacemos con nuestras vidas. Te quiero porque ayer un caballo blanco irrumpió en el bosque de tu casa, a saludar. Esas cosas que nos alejan de los centavos. A veces creo que la percepción de los centavos dirige nuestras vidas. No sé cómo explicarlo. No dirige la vida salvar la vida, dirige la vida la idea de salvar la vida; una vida que no está perdida siquiera. Una vida que tiene el privilegio de la vida y se pone a correr tras los centavos, tras los proyectos, tras las ideas de lo que imaginamos es el bien, reproduciendo el mal.
video
un video de terror...