"Mi nombre es Will Alexander, y soy originario de LA; un californiano. He vivido ahí toda mi vida. No me veo a mí mismo como angelino. Un agelino en términos de provincia, sino en una comunidad internacional. La ciudad ha significado un crecimiento tremendo para mi, dentro de este entorno cultural, tú sabes: librerías, cine grandioso, danza, orquestas, mezclas interesantes de personas, has sido una gran experiencia. Y las ciudades mundiales permiten la expresión de estás percepciones amplias, y por eso pienso que los artistas deben tener grandes centros urbanos para crecer y desarrollarse y desarrollar su arte de diferentes formas porque de esa forma tienen más opciones para trabajar; es mejor mostrarse en estas comunidades grandes para demostrase a sí mismos quienes son realmente. Me veo a mí mismo como un ciudadano global y como un escritor global en lugar de un escritor local, y no me refiero a un escritor local de forma genérica, sino específicamente en relación a la electricidad del lenguaje que está simultaneamente en muchos niveles o capas de conciencia. El lenguaje es conciencia, así que elevar el lenguaje a cierto nivel de conciencia crea cierta clase de poder que toca la conciencia y es capaz de moverse en determinadas direcciones, no en una forma didáctica sino electrónica; me refiero a la electricidad del lenguaje. Todo está vivo, incluyendo el lenguaje, el agua, el viento, los pájaros, hay una energía que va en los elementos de la vida que crea esta vibración que sentimos. Creo que el lenguaje debe tener esa vibración donde está la frescura en que yace la forma, en que yace el color, o las diferentes variaciones de color. Siempre hablo del ejemplo en que un barco zarpa o la luz golpea una masturbación* encarnada ¿Cuál es más interesante? Creo que la mayoría de los americanos están más preocupados por la habilidad literal de entender, y quieren trabajar con psicología de tarjetas de felicitación y, si tú quieres eso está bien, si te quieres quedar en ese espectro que genera este cerebro literal, pero necesitamos tener una mente imaginativa y es ahí donde el poeta tiene que entrar y trabajar en su magia. Tomé el surrealismo de manera natural como una forma de realidad [...] el surrealismo me abrió a todas estas diferentes ramas de pensamientos alternativos, no de una forma didáctica, sino como un camino hacia y para continuar moviéndose hacia adelante, tú sabes, de este futuro loco al que este planeta parece, tú sabes, estarce dirigiendo."


Los libros que me han llamado la atención estos últimos años (sí, soy lectora tortuga) han sido:

Aprender la libertad (de Ariel Vercelli) un libro que, considero, debería estar impreso, pero también entiendo que impreso es más difícil de regalar, así que pueden encontrarlo con licencia copyleft aquí. ¿Imaginan que La Libertad fuera una de las materias básicas del aprendizaje en todas las escuelas?

La comunidad que viene (de Giorgio Agamben) que por supuesto está impreso y es una maravilla (yo sé que les va a parecer una blasfemia lo que voy a decir pero, léanlo, ¡está vivo! y al decir que está vivo me refiero al libro y al pensador que, aborda lo irremediable o irreparable observando cuidadosamente fenómenos sociales presentes, en pleno brote; fenómenos que otros grandes de la filosofía ya no contemplaron), como el de la lucha por la "justicia", anzuelo desde donde el Estado manipula las "causas" sociales de los inconformes.

La casa de las bellas durmientes (de Yasunari Kawabata), sí es ficción, pero es una ficción que denuncia, critica el machismo cultural japonés con fuerza tal que, el pensamiento que estructura la crítica se filtra premonitoriamente en los fenómenos que sustentan la misoginia de nuestros días; una misoginia intelectual que parte de la adoración de los intelectuales a la mujer, porque no alcanzan a vernos más que como el animal que, por su grandeza inexplicable e inevitable atracción, quieren exterminar.

Fundamentación de la metafísica de las costumbres (de Immanuel Kant), sé que Kant es insoportablemente necio cuando afirma que el hombre que se desenvuelve en el campo lógico es moralmente superior al hombre que vive sumergido en el campo de la experiencia. Pero tiene razón en una cosa: son dos campos que nunca se tocan, dos aguas que nunca se besan y su forma de definir esos dos campos que somos (para sostener su teoría lunática), la pasión con la que los describe y los separa para describirlos, es capaz de edificar nuestra propia consciencia (contrario a lo que Kant sostiene, somos esos dos campos, el hombre completo debería ahondar y ser un maestros de esos dos campos que Kant describe a la perfección). Además es en este libro donde Kant genera el concepto "autonomía de la voluntad" tan utilizado en las estructuras de justicia globales pero, sobre todo, de países de izquierda.

¿Es posible un mundo sin guerras? (de Arno Gruen) un psicólogo alemán que, ¡aprovechen! también está vivo y observa el comportamiento y los condicionamientos al que los seres humanos somos sometidos desde sistemas políticos o regulaciones de Estado, que nos "programan" tanto para negar nuestro dolor, como para aceptar la guerra mundial en la que estamos sumergidos desde hace años.


Y ahora sólo quiero retirarme a leer lo que me falta:

El método documental de Ana Cristina Cesar
rEDUvolution, de María Acaso
The Undercommons, de Stefano Harney y Fred Moten
The insanity of normality de Arno Gruen
El maestro ignorante de Jaques Ranciere
The arachnean and other texts, de Fernand Deligny
y claro, otra novela: Teresa de Rosa Chacel

¡no puedo esperar! amor ¿me das tranquilidad, por favor? Seis meses, nada más para terminar de leer estos ¿sí?

pd. aprovechen esta listita; en las universidades de este país, por una lista así, los endeudan de por vida.

En la plática post-performance, con mi cocreativo: Román Luján


Hace dos años que hice mi primer performance. Tuve ganas de escribir al respecto pero nunca pude. Decidí que sucediera como algo que sencillamente se manifiesta en un espacio de la ciudad y repercute (o no) en el pensamiento de los otros. No hubo documentación, por tratarse de un acto de sometimiento. En estos tiempos de ultra comunicaciones por internet prefiero fomentar lo efímero. Quienes participaron en ese performance para la lectura de Estilo vivieron lo que para mí, hasta el momento, resulta importante de un performance: la generación de una experiencia (la experiencia de desesperación en aquel caso). El otro día hablaba con Anthony y con Ben acerca de una sensación que se repitió entre un performance y otro (el otro, el performance que hicimos nuevamente en Machine Project, Román Luján, Juan Manuel Portillo y yo), y Anthony lo definió como "esa ambivalencia" entre el acto de sometimiento y la creación de un momento consciente. Cuando el sometimiento tiene algo que decir, no simplemente como un acto de crueldad, sino como la manifestación que conecta el cuerpo con una realidad global presente. La ambivalencia que existe en Estilo, no leída, sino experimentada a través del cuerpo, de la carne.  A últimas fechas han fluido en este país discursos sobre la radicalidad, el racismo, la izquierda, el anarquismo y demás temas jugozos que resultan muy atractivos porque parecieran un atrevimiento, un desafío. No creo en la radicalidad de un grupo que, por ejemplo, se dice anticapitalista y utiliza servicios como este, auspiciados por Google. Así que he decidido someterme a mí misma a actos radicales de expresión, por ejemplo, presentar un performance únicamente en español sin consideraciones de mi lenguaje hacia el lenguaje dominante; el sometimiento y el control logran mucho menos que el amor; besar es más poderoso que someter, es ahí donde radica la verdadera fuerza. 
Cuando alguien entra a un performace entra a un espacio impredecible, como ejecutante sentir en mi cuerpo esa incertidumbre me fascina. Hay una fascinación en el descubrimiento de mi propia experiencia unida a la de otros, una fascinación invaluable: un bien que nace en el momento en que me uno a los demás. De afuera hacia adentro, con tropiezos que ya no se van a corregir, con imperfecciones que ya no se van a perfeccionar, un acto que jamás volverá a suceder; son esas comunicaciones silenciosas que dan valor. No el valor con el que se pretende tazar un trabajo artístico en estos tiempos, el otro valor, el verdadero.

Una nota del periodista Adolfo Guzmán López, donde mis amigos revelan que hablo con las plantas, amarro a personas y beso sus zapatos. ¡Gracias Adolfo, gracias amigos! para ver la nota hagan click aquí.


"No hay nada más cobarde que un escritor cobarde".

***THIS SUNDAY***
NO SERVICE, a performance by Dolores Dorantes and Román Luján, with Juan Manuel Portillo.
A poetry performance on the servitude and servility of minorities who reproduce the gringo-global systems in their own little fiefdoms.
WHERE: At MACHINE PROJECT
WHEN: Sunday, June 21, 2015 from 8-11pm
Spanish only.
Este performance es autónomo, no dependemos ni de presupuesto institucional o independiente alguno; tampoco dependemos de la traducción al lenguaje dominante. ¡Ven y -si no sabes- aprende español con nosotros!



¿Ven que si hay cosas lindas en los yunaites? Bueno, hubieron. En este concierto, Bob Dylan tenía, literalmente, ojos de papel volando.

¿Cómo se siente?
¿cómo se siente
andar por tu cuenta?

Eso digo yo: ¡es natural!
Pues ya, me gustaría estar en Uruguay. Pero qué mejor que vivir en la realidad que se me ofrece tiernamente en este imperio conmovedor. Por eso, Cielo Portátil se manifiesta en Machine Project, para una sesión privada de grabación en el Mystery Theater el sábado 20 de junio a las 8 30 PM. 
Y en el performance titulado No SIRVO, el domingo 21 en el mismo teatrito, a las 8PM. Ojalá nos acompañen, y por favor, el domingo lleven billetes para aventar al escenario. Aquí el link: no sirvo



Conmovedora y terrible la situación de la música en el mundo. En este documental se percibe la inconsciencia de una artista que avienta la colilla de su cigarro por la ventana del automóvil, hasta un grupo (mi preferido) intentando rescatar sonidos andinos, tonos mestizos-indígenas. La mayoría cantando en un inglés monosilábico (quiero crees que con ganas de tener identificación global). A pesar de todo, como siempre, Buenos Aires dice algo.
Amigos angelinos, les anuncio que, en un evento sin precedentes, varios poetas mexicanos (una asilada y otros voluntariamente exiliados en Estados Unidos) armamos una lectura-grabación de audio el día 20 de junio, y una noche de performance titulado NO SIRVO, el 21 de junio en la galería experimental Machine Project, en Los Angeles California. Los eventos serán completamente en español. El cupo es limitado a 15 personas, y los poetas que participamos somos: Dolores Dorantes, Román Luján, Juan Manuel Portillo y el gran y querido amigo Hugo García Manríquez. Yo vestiré de sirvienta (grrrr), y no sé si los muchachos se animen a vestirse de jardineros. Allá nos vemos y ¡aparten su lugar! (es en el pequeño teatro subterráneo) -lleven dinero en cash, porque permitiremos que nos avienten billetes-

pd. No nos hacemos responsables de las manifestaciones al exterior por parte de la coalición Mongrel (de la que no formamos parte).


Un regalito para mis amigos gringos que creen que el francés es un lenguaje de primera (y el español un lenguaje de quinta) y, con él alimentaron su bilingüalidad ¡ea! Y para mis amigos latinoamericanos que aman el lenguaje en cualquier idioma, y por eso han alimentado su multilingüalidad ¡ea! Porque pensar y repensar es lo principal, en cualquier idioma, imagino.
Quiero ser hombre otra vez/ cambiar mis garras por pies/ hacer el amor sin raspar/ acariciar tu lunar/ Tener un trabajo y sufrir/ para llegar a fin de mes/ esclavizar someter/ para sobrevivir/ Solo otra vez/ mi palabra se fue/ Estoy perdido/ malherido/ como un animal.


Miguel Mateos

Pero esta portada me gustaba más... diseñada por Paulina Barraza


Últimamente la realidad del mundo me sobrepasa. Siento que el capitalismo está dando más muestras que nunca de sus niveles de filtración y condicionamiento dentro de nosotros. No me gusta decir "capitalismo" porque creo que es un concepto, o una definición, que no es suficiente para describir la pesadilla que estamos viviendo en países como Estados Unidos, donde incluso lo sublime (o lo que debería ser el camino a la sublimación) ha sido moldeado para satisfacer mercados. Esta percepción en la que se supone que hay público para "esto" y público para "aquello", es decir, la idea de que todo es un mercado y todo también es un producto; todo tiene un precio. Recuerdo la primera vez que escuché acerca de esta percepción terrorífica de lo que somos; fue Eduardo Milán en su libro "Resistir. Insistencias sobre el presente poético" (un libro del ochenta y tantos) donde decía algo así como "elevamos el dinero al nivel de la divinidad". Bueno, como no es bien visto reflexionar acerca de la divinidad dentro de nuestro mundo amaestrado ("es que es muy new age" "es que parece superación personal") tendremos que hablar en otros términos. En un mundo donde el intelectual se volvió un censurador de los impulsos vitales humanos (como el simple cuestionamiento acerca de lo que no puede percibirse a través de la vista, y de lo que no puede sostenerse a través de las maravillosas arquitecturas retóricas), que mordió el anzuelo del raciocinio, hemos estrangulado lo sublime. Es decir, reprimimos lo sublime en favor de lo racional. Comprendo a Kant cuando habla de un ser completo.... el campo de la lógica y de la experiencia nunca se tocan pero tienen que existir juntos para que pueda existir un hombre íntegro, capaz de ejercer la autonomía de la voluntad ¿verdad?
El mundo comienza a resultar una pesadilla, o por lo menos el mundo norteamericano, cuando la parte de ese todo que funciona activada por la sublimación (es decir, por esa parte sensible --¿será correcto decir sensible? ¿sensorial? ¿inexplicable? ¿será correcto pretender que sea correcto?-- que puede identificarse con una partícula de polvo pero, a la vez tan extensa que no puede medirse, que es infinita) se empeña en reproducir un sistema político que la niega. La parte sublime se siente mal por las injusticias de este mundo y genera un proyecto, crea un producto, lo promueve y el producto genera no sólo capital, sino satisfacción personal, La parte sublime se sintió útil, Porque parte de ese condicionamiento es crucificar a los inútiles, a los que se detienen a pensar, a los que se toman el tiempo necesario, a los que no producen un proyecto tras otro mientras se acaba el mundo ¡El condicionamiento tiene prisa! Y el condicionamiento actúa siempre empeñado en demostrar. El condicionamiento siempre pide pruebas, no hay nada mejor para producir pruebas falsas que el ejercicio de la retórica: el musculo bien torneado de los cínicos. Si lo sublime aparece sintiéndose confundido, insatisfecho, contradicho; entonces la retórica dice "No; somos anarquistas, radicales, justos y feministas". Y lo sostenemos punto por punto en un abecé sin parangón. No importa que viajemos a Cancún con los gastos pagados por un gobierno genocida y a cambio ese gobierno nos pida, dulcemente, promover y traducir a sus artistas: es decir, hacer viajar la justificación del genocidio de idioma a idioma sobre la alfombra mágica de la falsa justicia; el Estado manda decir: hay una política de exterminio pero tratamos bien a lo sublime.  Ya en el colmo de la locura por tomar un lugar en este mundo, comenzamos a reproducir el odio, el orgullo, el miedo: contra los racistas, contra los injustos, contra los malagradecidos, contra los que no piensan o actúan igual que nosotros; intentamos imponer lo nuestro ¡nosotros somos los que tenemos la razón! Incapaces de percibir el mundo como un todo, separándonos de lo que consideramos incorrecto, huyendo de nuestra responsabilidad justificándola con el disfraz de misericordiosos. Y no supimos cómo, nos convertimos en el mismo infierno que criticábamos, que nos dolía, que nos atacaba. El infierno nos devoró, porque no fuimos capaces de caminar dentro de él sin reaccionar. Porque no tuvimos ni paciencia ni estrategia ni calma: porque quisimos usar el infierno como se usa un producto. Y nuestro miedo quiso con prisa demostrar. Demostrar que nosotros no y ellos sí, demostrar que nosotros tenemos razón, demostrar que somos los buenos, los compasivos, los inteligentes, los radicales, los anarquistas, los feministas. Qué pesadilla. Qué decepción. No estamos preparados para nada. No somos una fuerza, somos una mafia. Servimos a cualquier sistema político como sus payasos o sus marionetas. 
Pero, afortunadamente, el rumbo de las maravillas del mundo en estos tiempos, no lo dictan los "movimientos" artísticos de Norteamérica. Lo dictan las nuevas tecnologías, los investigadores, los científicos, los filósofos, los estudiosos del comportamiento humano, que se toman su tiempo en hacerse las preguntas adecuadas y generan elementos que están transformando la percepción de la humanidad, la nuevas políticas educativas que ya surgen -por supuesto- en la parte más golpeada y "asesinada" de este continente que avanza silencioso con su movimiento perpetuo: Latinoamérica.
¡Gracias a Dios que Latinoamérica existe, Gosh! Sin ella los Estados Unidos sería aburridiiiiiisimos.





Los indios, movidos por la cólera y envidia contra los españoles, debido a la desmedida codicia destos, vertieron oro fundido en boca de cuantos pudieron atrapar para saciar su codicia, pronunciando estas palabras: come oro insaciable cristiano...

De Bry, libro IV

Fragmento tomado del libro ESPEJOS CON MEMORIA, del artista plástico ecuatoriano Tomás Ochoa.