Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2016
Todo este cuerpito estará leyendo en Machine Project (Los Angeles, CA) el próximo 30 de marzo a las 8 PM. Grabamos el audio completo de mi nuevo libro titulado "Copia" en el Mistery Theater. ¿Quieren boletos para no pagar la entrada? Escríbanme a: cieloportatil@gmail.com. El cupo es limitado a 19 personas (porque estaremos grabando en vivo). Pero también pueden pagar la entrada al llegar en solidaridad con este maravilloso espacio que desde hace un par de años, se abrió a las lecturas y performances efímeros de este animal que les escribe. El año pasado hicimos curaduría spanish only con Juan Manuel Portillo y Román Lujan y también presentamos el performance No Sirvo; sin consideración alguna para hablantes del idioma dominante (¡a dominar al parque! si pueden). Esta pequeña hendidura dentro de un proyecto que jamás había realizado eventos en español fue cincelada con el pulso cauteloso-nicarguense del poeta Anthony McAnn y la persistencia de gota sobre la piedra cayendo de…
Imagen
¿bailamos?
somatizo: por eso la voz:

Imagen
La desorientación no es una sensación amable. Resulta más bien, según el ánimo de cada persona, tormentosa, desesperante, generadora de ansiedad... depende de qué tan dramático sea uno en esta vida. En mi caso la desorientación me da un miedo terrible, pero eso no significa que no aprecie el estado de desorientación. Significa que me he perdido durante alguna experiencia. Ya les he dicho que no sé vivir de otra manera, salvo perdida. Es fácil, y hasta romántico decirlo: suena desafiante y lindo, casi festivo. Suena, como si fuera un triunfo. Pero no, es sólo un proceso. Es lo que es. El proceso que indica que me he sumergido lo suficiente en determinada experiencia. Se despierta mi pánico, debo comentarles, a media noche abro los ojos dudando si todo lo que veo es un sueño que he inventado yo y, en ese sueño, alguien va entrar de un momento a otro a borrarme del mapa. Borrarme, es una experiencia que me gustaría conocer. La tuve, hace algunos años, pero cuando uno se borra es difícil…
Imagen
Estado civil:
Mientras el mundo se desmorona y las grandes corporaciones nos acorralan para despojarnos de nuestros derechos más indispensables, mi vida está llena de buenas noticias. Una de ellas, que le concierne a mis asiduos visitantes (hey, hola, visistantes!), es que Estilo, un libro de prosa que se publicó en ManoSanta Editores en 2011, acaba de reaparecer en Kenning Editions, en edición bilingüe (inglés-español). Ustedes saben que mi vida como escritora en esta país ha sido una tortura, sobre todo en el momento en que tropecé con una editorial mezquina de NY de cuyo nombre no quiero acordarme, pero afortunadamente existen editoriales como Kenning Editions, que aman la literatura y, todavía continúan trabajando por amor, no por ambición. Pues ya está, abajo, pueden encontrar el link que conduce a SPD, la distribuidora independiente de editoriales pequeñas más importante de Estados Unidos. Ahí anuncian la próxima liberación de Estilo, con una portada de Henry Darger y blurb ¿de quién creen? …
Hace un par de años que, en conversaciones con amigos y coautores me brinca la pregunta de cómo tasar un bien intelectual en tiempos de las descargas por internet, el copyleft, y tantos otros manjares del conocimiento en el que se ha convertido esta fuente infinita (sí, ésta... aquí donde está usted en este momento, leyendo). Ben Ehrenreich, por ejemplo, me respondió que asignarle valor a su trabajo le parecía algo más que insólito, molesto; como intentar apretujar el infinito en un espacio limitado. A mí me preocupa, porque de mi trabajo como escritora depende mi subsistencia. No tengo otro trabajo, no hago otro trabajo y no quiero trabajar en otra cosa. Comprendo mejor el intercambio energético que el monetario, sin duda, y la vida me ha demostrado que, hasta el momento, la abundancia no radica en un montón de códigos bancarios o, burdamente hablando, en cuánto dinero puedo amontonar.  Con todo eso, también soy consciente de que, actualmente, para los escritores íntegros sobrevivir…
Imagen
¡justo como tú!
Aquí estoy otra vez. He venido acá durante la semana y he borrado todo lo que escribo. Leo y me parecen líneas escritas a base de falsas preocupaciones, falsas expectativas para intentar explicar quién soy. He pasado estos últimos meses conversando o, respondiendo interrogatorios. Cuando alguien me interesa no pregunto mucho. Hago mis investigaciones por mi cuenta. A veces las respuestas no dicen nada, no significan nada. Uno construye un mundo a través del que quiere ser visto, procura no mentir y ta está. No hay mucho que uno pueda hacer, ni como entrevistador ni como entrevistado, sobre todo si no estamos hablando de un trabajo periodístico, si no hay nada que uno esté esperando descubrir: una relación simple, con otra persona tan simple o tan compleja como uno. El asunto es que, desde noviembre no he podido dejar de escribir. Termino un libro y comienza otro. Ustedes saben que nunca me siento segura de un libro terminado hasta que lo dejo dormir en un cajón por dos o tres años y …