No, no soy una ciber persona. Mi momento de codificación más sofisticado sucedió hace más de veinte años cuando solíamos codificar aquí, en este blog. Recuerdo que en aquellos años publiqué un artículo en el periódico Norte de cómo crear un blog paso por paso. Al día siguiente los escritores de mi generación ya tenían el suyo. Fue mi momento a la vanguardia. A la punta, jajaja. Ahora me molestan los códigos para todo. Para la universidad, pare el banco, para la puerta de entrada. Aish,! Me desespera. A mí que fui la vanguardia del blog, al tuiter llegué enamorada y tarde el IG me dió güeva absoluta. El problema quizá es que los momentos de reflexión entre plataforma y plataforma fueron disminuyendo. Yo solía estar a cargo de un mini-lab en El Diario y usar rollos de negativo para tomar fotos por la ciudad. Mis amigos solían tener sus archivos de fotografía en maletas. Ningún tiempo es mejor. Nacimos en medio de la matanzas más o menos discimulada. Y parece que ha transcurrido tanto tie...