El cumpleaños es uno de nuestros primeros condicionamientos
ata nuestra percepción a una cantidad, a un número, a un juicio.

Ups, algo me está pasando en este país. El otro día toqué a un mesero porque se me olvidó que en este pais no se toca a las otras personas, no tuve ningún problema con el mesero, por su puesto... creo que era chino, y en china son los padres del buen masaje, pero tuve problemas conmigo: me sentí mal por tocar a otra persona. ¡Viva! El condicionamiento funciona. Hay personas que se sienten mal si tienen que responder una llamada telefóncia en medio de una cena, o dentro de un restaurante. Yo opté por dejar mi celular en casa cada vez que salgo, incluso cuando voy al supermecardo. Mi teléfono celular se ha convertido en un teléfono fijo. Antes no nos pasaba nada cuando no teníamos celular, salíamos y regresábamos para preguntar quién nos llamó o, si no había a quién preguntarle, entonces regresábamos a checar la máquina contestadora. ¿Qué nos pasa con las cadenas ahora? Pronto dejo Los Angeles por varios meses, lo que haré es dejar definitivamente esos meses mi teléfono celular en airplane mode, y revisaré los mensajes por la noche. En casa tendré teléfono fijo, que cuesta 10 dólares al mes ¿pueden imaginarlo, mexicanos, una línea de teléfono que cuesta 130 pesos al mes? Oh, no, Slim no nos lo permite: para nosotros los salvajes la comunicación telefónica es un lujo ¿verdad, Carlitos?Así que "mundo" me voy, pero mundo, he vuelto.