Debería estar practicando cálculos para un examen de estadística que sucederá pronto, pero estoy aquí. La escritura me calma. Los pensamientos se levantan a veces con ganas de sostener o entender una vida que ya no tengo, que ya no existe. En días como hoy resistir parece insostenible. Pero esta es sólo una ventana. Yo soy importante sólo para mí. Es increíble cómo soy “otra”, una muy afortunada pero también es impresionante cómo a veces siento que mi realidad sólo pende de un hilo. No es verdad. Mi realidad no pende de un hilo, pero a veces así lo siento. Es sencillo comprender el mundo si nos explicamos los obstáculos que produce la marginación. Al margen: mujer, indígena, pobre. Yo me llevo bien con todo eso, me relaciono hermosamente con esas tres condiciones. La vida no se traduce al dinero que uno pueda acumular. O a qué tan caro sea tu disfraz de nativa, o qué tan perfecta sea la sonrisa que muestras. Pensé que era lo obvio: nos interesa la realidad. Pero no. Cuando e...