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 La vida da muchas vueltas. La vida, no digo nada nuevo, es una transformación constante.  Yo no estoy diciendo nada nuevo, nadie está diciendo nada nuevo. Todavía no entiendo bien a bien por qué nos gusta celebrar nuestros dichos. Lo único nuevo es que soy una vieja. Ser una vieja tiene sus ventajas. No esperen que responda como adolescente entusiasmada a todas sus invitaciones. Ya, de vieja, uno decide dónde cuándo y cómo aparecer. Hace tiempo que yo aparezco aquí y allá cuando se disuelve una nube de humo. Me encantan las mañanas, eso contradice las teorías de mis detractoras. Con tanto ellas, ellos y elles, yo he decidido siempre hablar en femenino. Somos personas: las personas. Para que no se confundan. Me trae aquí un sentimiento extraño, como de aparición. Este mes, después de 10 años, compartí una lectura con escritoras mexicanas. Tal ves es ese el sentimiento: como de volver. Pero también este mes publiqué un libro después de no publicar en México como solista por diez años ta
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 Estoy escribiendo un nuevo libro. Okay, no estoy diciendo nada nuevo: siempre estoy escribiendo un nuevo libro. Me gusta pensar que soy libre. Me gusta pensar que decido lo que pienso y decido el rumbo de mi escritura. Pero en realidad son las circunstancias las que me van dictando. Tengo 48 años, dos dedos pulgares que desde hace meses se niegan a funcionar y moverlos se traduce a un dolor nefasto. Nunca fue mi intención permanecer joven. Al contrario. A veces he llegado a pensar que algunas personas se comunican conmigo imaginando que tengo treinta años y estoy dispuesta a volar veinte horas y aterrizar para una presentación sin que el Jet Lag me haga pío. Me veo obligada a defender mi vejez. Pero a eso no iba. Iba a que para escribir leo varios estudios, uno de ellos sobre la historia de la violación en Europa. Otro más sobre los mecanismos psicológicos que permitieron que el genocidio nazi se gestara, otro que muestra estadísticas de todos los países en Europa que contribuyeron al
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Tanto tiempo sin venir aquí. Tantos amigos muertos. Tanta indignación. Y la sensación de que el mundo nos va orillando a un control absoluto que conduce al exterminio y para el que no hay salida. Tal vez esas sean las principales razones para no estar en este espacio un poco más de tiempo.  Justo entro a la página de edición y me encuentro con que todas mis contraseñas han sido "vulneradas". Desde mis correos electrónicos hasta la de este blog. No han de haber encontrado algo muy redituable porque hasta ahora nada se ha modificado en ninguna de mis cuentas. En fin, es la presión de esta otra dimensión en la que el orden global nos ha mandado vivir desde hace poco más de un año: la extorsión de la seguridad... pagar por ella, igual que allá en la tierra. Apenas hace 2 días estaba en el cine viendo una serie de cortometrajes nominados para los premios Oscar. Los Premios Oscar me importan lo mismo que cualquier otro premio, osea: nada. Pero me interesaba ver cortometrajes, el de
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Soy muy afortunada. No sé si me miento a mí misma, pero considero que sí: soy muy afortunada. Estoy a un paso de cumplir 48 años. Tengo tiempo para escribir, para cuidar de mí, para descansar. Pero además creo que la fortuna no se relaciona únicamente con las circunstancias personales. Cada día estoy más convencida que la manera en que decidimos pensar construye la manera en que vivimos y construye también el lugar desde donde vivimos. La fortuna es una creación colectiva. Tengo la fortuna de conocer la vida de este lado del mundo: una vida en común.  Morgue móvil, junto a cementerio Concordia. Estos días la situación sanitaria que se padece en esta ciudad me ha atravesado el cuerpo. Estuve cerca de las morgues móviles donde se apilan los muertos cerca del Cementerio Concordia. Pero también vi los centros comerciales abarrotados. Los supermercados saturados. Las plazas públicas llenas con celebraciones navideñas. Tuve que recoger a mi amor en el hospital. La realidad fue impresionante.

El Paso judge orders curfew due to COVID-19 crisis

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Apenas ayer no tenía muy claro lo que estaba sintiendo. Es difícil definir los sentimientos en tiempos como este. Regresé de Los Angeles a El Paso después de visitar amigos, caminar trayectos que me despertaron tantas memorias lindas y de pasar tiempo contigo (Me encanta pasar tiempo contigo. Estar contigo es estar completamente en la naturaleza de la tierra) y de repente me doy cuenta que aterrizamos en el centro del exterminio. Que el exterminio no es sólo el miedo a que la historia se repita. El extermino está aquí, en mi casa y ha llegado a transformarlo todo. No puedo creer que haya convertido nuestro paraíso en ceniza, pero está sucediendo. Quisiera estar allá, contigo. 
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Estoy aquí haciendo lo que me gusta. No puedo quejarme. Anque lo que me gusta podría hacerse casi en cualquier circunstancia menos desde la muerte, así que sí, Definitivamente soy afortunada. Tantos muriendo y yo aquí, haciendo lo que me gusta. Y nosotros aquí, tú y yo, haciendo lo que nos gusta. A final de cuentas moriremos también. Porque oponerse al extermino no significa luchar contra la muerte. La muerte, ya sabemos, existe de forma paradójica en nuestro cuerpo siempre que estemos vivos. Qué maravilla es nuestro sistema biológico. Más vale comenzar a poner la consciencia ahí (en nuestra biología) porque a como están las cosas nuestro sistema biológico va a ser lo único que nos quede.  Esto puede ser Haifa Esos estudios sobre la Bioma o la Biota (cerebral, intestinal y del resto del cuerpo) definen realidades que podrían aliviarnos en tiempos en los que, pareciera, no nos queda pizca de libertad. Está bien-está bien, estoy exagerando un poquiño... porque esto es así: mostrar contra
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Ser feliz es importante. Pero para mí lo más cercano a la felicidad se ha convertido en tener paz.  No sé si sean los tiempos. Pero sí, deben ser. hablando de tiempos, platiqué públicamente con mi querido amigo Ben Ehrenreich el otro día y pueden leerlo aquí : No sé si se trate de que las fronteras están cerradas y hemos llegado a 114 grados y yo, pues en mi departamento pero ¿y los niños? No me refiero a los niños que no van a la escuela, que en estos momentos son un dolor de cabeza para sus papás (papás a los que -si bien les fue- han construido una oficina dentro de su casa: y una escuela para sus hijos, y un baño para todos), me refiero a los niños que llevan un par de años en campos de concentración, casi a la intemperie, cubiertos con esas cobijas térmicas de tonos metálicos y que mueren, y mueren y mueren. Ya sé, vivo en un país racista. Pero oh! ya sé: vivo en un mundo racista! a veces se me olvida y pienso que la verdad cruda del mundo tiene que ver con mi pequeño entorno. Lue
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Es de noche. Es viernes. Y yo tengo una energía descomunal. Energía por decir. Iba decir que hace un calor infernal pero estaría mintiendo. Hace calor. Un calor que no me molesta. No me molesta el calor. No me molesta sudar. No me molesta ser humana y vivir en el desierto. Estoy llegando al punto en que no sé cómo empezar. Eso me habla bien de mí a mí: no sé cómo empezar. Tengo una primera frase, como siempre y me maravilla no saber cómo empezar. Me entusiasma. No sé cómo empezar, pero voy a empezar porque así sabré cómo es que empecé. No sé que va a resultar y eso también me entusiasma porque sólo hasta que conozca el resultado conoceré el resultado. La cosa nueva, que le llaman. Pero de nueva nada. Nada. Agua nomás. Así. Empiezo un libro que no es un libro. Un libro que comenzó como un regalo. El regalo se borró y quedó esto, sólo mío. Con lo que voy a construir algo que no promete nada. Nada de promesas, como siempre. Nada de nada. En fin, que ya comienzo. Así:
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Las bibliotecas públicas están cerradas. La vida no sucede sin acceso a internet. Me refiero a la vida oficial, claro. Muchas personas utilizaban las bibliotecas públicas para tener acceso al mundo virtual desde donde se mueve todo. Cada trámite, pago de servicios y hasta de renta, se mueve por internet. Así de simple una pandemia impacta a determinados grupos sociales. Los servicios de salud de bajo costo que ofrecían servicios sobre todo de pruebas de laboratorio para enfermedades de transmisión sexual, o revisiones ginecológicas, también han reducido sus servicios a "casos de emergencia" ¿qué se considera emergencia en este momento?: no poder respirar .  El cáncer, la sífilis y el acceso a los servicios gubernamentales por derecho básico pueden esperar (y crecer, mientras esperan).  Sin embargo, la construcción del edificio más grande de la ciudad que forma parte de un desarrollo urbano millonario no se detiene: es indispensable. Todos los días desde las 6 de la mañana, ha
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Tengo trabajo pendiente. ¿No les parece absurdo? Cuando digo trabajo no me refiero a lo que me da dinero para vivir, me refiero a compromisos que voy adquiriendo con el paso del tiempo porque escritora. Se supone que soy escritora. Aunque ya les he platicado de mi convicción en relación a que uno puede ser muchas cosas, adquirir destrezas en muchas áreas y también les he platicado sobre mi creencia de que en estos tiempos uno no nace con la vocación de escribir sólo para ser escritora, narradora o poeta... me parece que uno nace con la habilidad de la escritura para algo más que la escritura. La escritura es únicamente un medio y nuestro mundo interior es a veces tan pequeño. Pues eso. Tango tantos compromisos, unos gozosos otros reflexivos que he decidido abordarlos "por descarte" eso significa: tomaré el primero y no lo soltaré hasta que termine y luego seguiré con el otro y así hasta que concluya la mayoría. Nunca trabajo así en relación a la escritura. Con la escritura ge
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Instalación de AiWeiwei sobre refugiados. Praga Vivimos tiempos peligrosos. No lo digo para asustar. Vivir sin miedo es la mejor manera de vivir. Pero una cosa es vivir sin miedo y otra cosa es la incapacidad de ver lo obvio. Antes solía decir (y cuando digo antes, me refiero a hace 5 años, aproximadamente... osea... no es un antes muy antes) que si no éramos blancos estábamos enfrentando tiempos peligrosos. Ahora creo que también los blancos sin recursos económicos están corriendo el mismo riesgo que todos nosotros, los que no somos blancos. También, como en broma, varias veces he dicho que si Trump se reelige, iré formándome en la línea que lleva hacia los hornos. No todos los exterminios son iguales, no se ofendan. Cuando digo hornos me refiero a otra clase de hornos. Porque ninguna guerra es como la pintan ¿verdad? El intento de exterminio más difundido en el mundo entero ha sido el exterminio del pueblo judío en manos de ya saben quién, es nuestro referente, por lo tanto c
No sé a quien contarle lo que siento. Así que vengo aquí a contarle a nadie. A no contar. Hoy salí del cine, después de ver una película de acción cualquiera y mientras me trasladaba a casa vi un anuncio espectacular que anunciaba a Pitbull. Me pareció increíble. La realidad que me rodea me parece increíble, no por maravillosa, sino por falsa. La realidad que se me presenta me parece un set armado por mi propia mente. No es terrorífico ni nada por estilo, es sólo falso. Como si se tratara de un holograma. Tampoco es triste. La profundidad de esa construcción me parece fantástica, aunque la construcción en sí es sólo eso... una realidad vacía encima de la realidad natural. Mi ex y yo decidimos ser amigos y ayer estuvo en mi casa. Estábamos sentados uno frente al otro, y mientras hablaba pude percibir exactamente lo mismo que sentí al salir del cine: se construía una ilusión con su charla. Y si yo respondía a lo que fuera que estuviéramos platicando, percibía exactamente lo mismo: &quo
Qué año! Cuántas cosas derrumbándose en el mundo, desde glaciares hasta estructuras políticas. Yo no dejo de tener esperanza (en una América Unida -como Simón Bolivar soñó, ya saben) pero, pese a las esperanzas, tal vez sea por la edad, también vivo derrumbes. Terminé con mi novio, dejé la organización budista en la que estudié por más de 10 años, comencé a estudiar cosas nuevas y tomé decisiones radicales en cuanto a la manera en que me interesa estar presente dentro del "mundo" literario. Todo porque decidí poner mi consciencia en lo que realmente importa y decidí reservar toda mi energía para lo que importe y sea conveniente para mí. Así que bueno, tuve que decirle al amor: me importas, pero no me convienes, ja! Las transformaciones no suceden de un día para otro, fueron despedidas gestándose, decepciones profundas, aceptaciones dolorosas de la realidad para poder saber dónde he estado parada y actuar en consecuencia. Así que mi año, digamos, comenzó desde el año pasado.
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we were: proliferation Downtown El Paso, Texas. No sé cuántas veces he comenzado un post con la palabra últimamente. Creo que si regreso a contar me encontraría con la vergonzosa certeza que intuyo. En estos días me he preguntado ¿qué es ser escritora? Nunca antes me lo había preguntado, no me importaba. De hecho, no me importa, pero estos días... estos días... no es que dude de mi vocación ¿cómo podría? Lo que no sé es si llamarme escritora en estos tiempos en los que me parecen más importante otras cosas: la dignidad humana, por ejemplo (defendiéndose cotidianamente) y los mecanismos de mercenario que desarrollamos para sobrevivir... Nos gusta pensar que hay algo sublime que guía la vocación de un escritor, algo sublime que lo conduce a inspirarse y construir... nos gusta creer en el escritor como un iluminado pero obscurecido por las circunstancias... nunca nos preguntamos ¿cómo es que esas circunstancias se construyen? No nos gusta saber que somos parte de las circun
Bueno, pues cambio de template, como ya vieron... la foto de fondo es de Palestina, un mural que representa poco antes del cruce conocido como Calandia Checkpoit. Antes de entrar a Hebrón. *por si tenían pendiente
Desde que tengo memoria la escritura ha sido mi refugio. Incluso antes de saber leer y escribir, sólo contemplar el lenguaje escrito en revistas me provocaba inventar lo que la escritura codificaba en realidad. Ahora no estoy tan segura de si es que tengo vocación de escritora. En la juventud era un desafío porque fui muy consciente de los obstáculos que una negrindia y sin dinero enfrenta dentro del mundillo intelectual mexicano. Decidí crear lo propio. Vivo sólo con lo suficiente para vivir porque soy libre pero para los ojos neoliberales no soy libre, sino pobre. Yo en cambio me considero dueña de mi tiempo y de mi territorio. Hablaba del mundo intelectual machista, racista y clasista mexicano, incapaz de abrazar algún tipo de diferencia (en México, desde la creación de instituciones gubernamentales que "apoyan" el pensamiento, el arte y la cultura; el posicionamiento como artista es un clase asquerosa "estatus" social y gubernamental)..  a la diferencia, en Mé
Ayer no dormí. Soy adicta a el azúcar y llevo exactamente 7 días de abstinencia. Las adicciones son cosa brava. El azúcar es un veneno terrible. Ser romántico también lo es. Padezco esos 2 envenenamientos. Las adicciones vuelven la vida miserable. Apenas estoy comenzando a observar mi absurda manera de relacionarme a través del enamoramiento, por ejemplo, a observar el error de mis demandas: atención, adoración, obediencia, suavidad, contacto. La vida definitivamente no es así. Por lo menos no la vida humana y responsable. Las personas quieren fundar sociedades con-sanguíneas para vivir cómodos y seguros, no grupúsculos de jaurías amaestradas para ser felices. Ya casi lo comprendo. Cosas que he ido aprendiendo con los años. Estoy tan acostumbrada a relacionarme sentimentalmente con magos que se lanzan a la vulnerabilidad del amor de espaldas y sin ver, que había olvidado cómo relacionarme con un hombre normal (como tú dices), que antes de lanzarse mide la distancia, calcula el salto,
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Hoy recibí por correo el número de la revista francesa Consecuence, que publicó 2 capítulos de la traducción de mi libro Copia . La traducción es de Victor Martínez.  Copia es un libro que escribí hace tres años, inter-actuando via Skype con el investigador Ariel Vercelli. La convivencia con Ariel fue fundamental para poder crear este libro que también incluye epígrafes tomados de una de sus tésis académicas. Abrir el paquete hoy y encontrar la traducción al francés de Victor Martinez y ver Copia tomar forma real... no es que no fuera real, pero sólo he visto Copia en fragmentos en versiones al inglés y al holandés dentro de una pequeña plaquete que dista mucho de lo que fui creando para este libro, porque Copia es un libro conceptual... decía que al ver Copia de forma real recordé lo que platicaba aquellos años con Vercelli en relación al concepto y su capacidad de fuente infinita "copiosa".  El formato de Consecuence es más cercano al espacio que y
En estos tiempos es fácil decidir, lo que no es fácil es actuar de acuerdo a lo que se decide. Es decir, es simple comprender los mecaniamos capitalistas que están destrozándonos el corazón y el mundo,. pero es muy difícil en nuestro día-día resistir a las comodidades que el capitalismo significa. Estudio e investigo muchas cosas, entre ellas las dinámicas que producen la sanación en nuestro cuerpo vinculadas a circunstancias emocionales y mentales (asunto bastante new age, dirán algunos, pero que en la práctica consiste llanamente en conocer nuestro poder y aplicarlo científicamente to-dos-los-dí-as: yo he sido una mujer enferma, enferma por la persecución) pero no es que haya cambiado de tema de tajo, como suelo hacerlo, es que hablaba de la resistencia y, cuando estudiamos los canales energéticos del cuerpo humano ligados al sistema nervioso, sabemos que es la resistencia lo que produce el bloqueo y es el bloqueo lo que se convierte en enfermedad. Para desbloquear los canales ener
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El año pasado vi una exhibición de Irene Kopelman , en Witte de with  de Rotterdam y mi corazón cambió .  O más bien diría que mi corazón regresó a no sé qué parte de mí, y se acomodó. Mi corazón volvió a acomodarse. Llevaba mi corazón más de 10 años amando los rojos, los destellos y las estridencias y, sin esperarlo, mi corazón se encontró en esto. Desde entonces regresé a mi departamento y quise rodearme de otras cosas, de colores que daba por sentado y a los que sólo me acercaba en algún paseo, en algún paisaje. Esta colección de Irene Kopelman, me recordó tanto un atardecer que encontré sin esperarlo en un paseo en los Angeles. Un dorado pero silencioso, una vitalidad callada. Algo que no necesita mostrarse porque es pura presencia. ¿Se imaginan llegar a una cita a ciegas, doblar la esquina y encontrarse con una presencia así, esperándolos, y que los salude como si nada desde esa naturaleza profunda de lo que sólo es, como si la naturaleza entera de la tierra los saludara precisa